Siete años se necesitaron para pasar de la séptima a la octava estrella 

En el octavo regreso y dirección técnica de Julio Comesaña, Junior logró su octava estrella al titularse campeón ante Medellín en condición de visitante. Siete años se necesitaron para pasar de la séptima a esa esquiva octava estrella.

Con la victoria en el Atanasio Girardot el equipo barranquillero rompe una racha de cinco finales perdidas. Antes no se pudo ante Caldas (2003 y 2009), Nacional (2014 y 2015) y Medellín (2016).

Pero si cinco fueron las finales perdidas, el cinco no es un número negativo para Junior. De los 8 títulos alcanzados solo 3 se alcanzaron en casa: 1993 (ante América), 2009 (Once Caldas) y 2010 (Equidad), mientras que cinco se lograron por fuera: 1977 (Santa Fe), 1980 (Cali), 1995 (Santa Fe), 2004 (Nacional) y Medellín (2018).

Junior con esta nueva importante victoria ante el cuadro paisa ratifica su paternidad ante Medellín. De 11 series disputadas ante el cuadro rojo desde 1985 el cuadro tiburón se impuso en 9 ocasiones: 1985 (Liga), 1986 (Liga), 1994 (Libertadores), 2009 (Copa), 2010 I (Liga), 2015 I (Copa), 2016 (Copa), 2017 (Copa) y 2018 II (Liga).

En la novena final disputada en torneos cortos desde 2003, el cuadro tiburón ganó cuatro estrellas: la quinta (2004 II), la sexta (2010 I), la séptima (2011 II) y la anhelada octava (2018 II).

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