Fuerte terremoto de 7,3 sacude región fronteriza entre Irak e Irán y deja más de 400 muertos

Un terremoto de magnitud 7,3 en la escala de Richter sacudió este domingo la zona fronteriza entre Irak e Irán, causando la muerte de al menos 416 personas e hiriendo a más de 7.000.

Se trata del sismo con más víctimas fatales en todo lo que va de 2017, y se teme que el número de muertos podría aumentar.

La mayor parte de los fallecidos están del lado iraní, donde se han reportado al menos 406 muertos, en su mayoría en la provincia de Kermanshah (oeste del país).

En Irak, por su parte, un vocero de la Media Luna Roja le dijo a la BBC que se habían confirmado nueve muertos, mientras que Naciones Unidas cifró el número de heridos en más de 500.

El terremoto, uno de los más fuertes en lo que va del año, se sintió en las ciudades iraquíes de Erbil, Sulaimaniya, Kirkuk y Basra, además de en la capital, Bagdad, donde el movimiento obligó a los habitantes a salir a las calles.

“Al principió pensé que era una gigantesca bomba. Pero luego oí a todo el mundo gritar ‘¡Terremoto!'”, le contó a la agencia Reuters Majida Ameer, una madre de Bagdad.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el movimiento se registró a las 18:18 (GMT) y su epicentro se situó cerca de la ciudad iraquí de Halabja, en la región del Kurdistán fronteriza con Irán, y a una profundidad de nada más 33,9 kilómetros.

Según estimaciones de Naciones Unidas, aproximadamente 1,8 millones de personas viven a 100 kilómetros del epicentro.

La mayoría de las víctimas, sin embargo, están en la población iraní de Sarpol-e Zahab, a unos 15 km de la frontera, informó el director de los servicios de emergencia de Irán, Pir Hossein Koolivand.

Según los rescatistas, muchas personas siguen atrapadas entre los escombros, por lo que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas.

Las tareas de rescate se están viendo obstaculizadas por la obstrucción de algunas carreteras rurales, lo que impide llegar a las poblaciones afectadas, explicó Koolivand.

Además, las comunicaciones telefónicas y el sistema eléctrico también quedaron interrumpidos en algunas ciudades.

Según una agencia de cooperación iraní unas 70.000 personas resultaron damnificadas por el sismo.

Muchas de las casas en la montañosa región del Kurdistán está construidas con ladrillos de barro, lo que las hace susceptibles a terremotos tan fuertes como el que azotó la zona el domingo.

“Irán es además una de esas regiones del mundo bastante familiarizadas con los terremotos y ha experimentado algunos sismos bastante fuertes en el pasado”, recordó el corresponsal de ciencia de la BBC, Jonathan Amos.

“En términos generales, la principal causa es el choque entres las placas tectónicas de Arabia y Eurasia. Esta última se mueve con rumbo norte un par de centímetros al año”, explicó Amos.

Tomado de BBC Mundo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *