Capturado Pidió perdón y aceptó haber desmembrado a su tía: fue enviado a la cárcel

«Pido perdón a mis primos, a Dios, a la justicia y acepto los cargos».Eso fue lo que respondió Jorge Eliécer Vélez Amador cuando ayer el Juez 19 Penal Municipal de control de garantías le preguntó si aceptaba el cargo de homicidio agravado que le imputó el Fiscal Segundo Especializado, Elkin Chiquillo.

El hombre confesó haber matado a su tía Aracelis del Socorro Amador De García, de 70 años, quien fue desmembrada el pasado viernes dentro de su apartamento, el número 304, ubicado en el edificio Lisboa, en la carrera 56 con calle 94, en el norte de Barranquilla.

Vélez Amador fue asegurado en la Penitenciaría El Bosque y en las próximas semanas deberá asistir a una audiencia de verificación de allanamiento ante un juez de conocimiento, que será el encargado de imponer la pena a cumplir.

Jorge Eliécer quedó al descubierto la misma noche del viernes, cuando las autoridades fueron alertadas sobre el crimen de la mujer.

Vecinos colaboraron con las autoridades y manifestaron que al apartamento de la mujer todos los viernes llegaba su sobrino Jorge Eliécer. Incluso a él lo notaron nervioso ese día cuando se marchó en su vehículo alrededor de las 5 de la tarde.

Lo escabroso del hecho es que Jorge Eliécer usó una segueta y un martillo para cortale los brazos y piernas a la anciana. Luego las envolvió en una bolsa negra y las metió en un saco verde. Salió presuroso del edificio y llegó a una tienda del barrio El Recreo, donde él reside, y le pidió el favor a la tendera que si podía guardale el saco en el refrigerador.

La tendera nunca sospechó que dentro del saco había partes humanas.

Luego volvió al apartamento, pero ya en el lugar se encontraban las autoridades realizando la inspección del resto del cuerpo de la señora, que fue hallado envuelto en una alfrombra.

Jorge Eliécer todo lo tenía fríamente planificado. Buscaba la manera de desaparecer el cuerpo y para poderlo sacar del apartamento sin que nadie sospechara decidió cortale los brazos y piernas para poder salir primero con esto, y luego regresar por el dorso sacándolo envuelto en la alfombra. De esta manera nadie se daría cuenta de lo que había hecho al mediodía de ese mismo viernes cuando mató a su tía en pleno aguacero.

El plan no le resultó y en el parqueadero del edificio Jorge Eliécer fue capturado. El mismo hombre confesó el crimen mucho antes de ser presentado ante el juez de control de garantías y le indicó a las autoridades donde había dejado los brazos y piernas.

El escalofriante crimen fue porque la mujer le habría entregado un dinero a Jorge Eliécer para que lo administrara y el día de los hechos él debía rendirle cuentas. Sin embargo, al no tener la contabilidad clara decidió matar a su tía.

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