Para el Acueducto del Sur, el Estado pone lo mucho y el contratista lo poco

“Selección de un operador especializado con inversión para el manejo de los sistemas de acueducto y alcantarillado sanitario de los municipios de Luruaco, Repelón, Manatí, Campo de la Cruz, Candelaria y el sistema de acueducto de Santa Lucía en el departamento del Atlántico”.

Así reza el título de la Convocatoria Pública 01 de 2017 abierta, en septiembre pasado, por la empresa Aresur, una sociedad en la que la Gobernación del Atlántico tiene el 51% de acciones mientras que el restante 49% está repartido, en siete partes iguales, entre las poblaciones mencionados, es decir Santa Lucía, Repelón, Luruaco, Manatí, Candelaria y Campo de la Cruz, además de Suan.

Lo de “operado especializado con inversión” no es más que un decir, una especie de parapeto administrativo – jurídico del Estado, porque al entrar a detallar qué debe invertir el contratista que se ganó la convocatoria, el Consorcio Aguas del Sur del Atlántico, lo que sale a flote es que pondrá unos pocos millones debido a que, por disposiciones legales que rigen en el país, es el Estado el que debe construir todas las macroinfraestructuras de acueducto y alcantarillado que sean necesarias para desarrollar este tipo de proyectos.

En conclusión, las inversiones que hará el contratista en el sur del Atlántico, como sucede con otros contratos de este tipo -el de Sabanalarga y el Acueducto Costero a cargo de Triple A- serán de menor valor ante el tamaño de las inversiones que han hecho y deben seguir haciendo, en conjunto o por separado, la Nación, a través del Fondo de Adaptación, el Ministerio de Vivienda y otros; la Gobernación del Atlántico y los propios municipios vinculados a este proyecto que tendrá una duración de 20 años.

Explicaciones dadas ayer a Emisora Atlántico y Zona Cero.com por el gobernador Eduardo Verano; sus secretarios de Haciendo, Juan Carlos Muñiz, y Agua Potable, Loreta Jiménez; el gerente de Aresur, Juan Carlos Llinás, y dos asesores externos, uno jurídico, Pedro Aragón, y otro técnico, Santiago Barros, así lo demuestran.

La realidad es que mientras el Fondo de Adaptación invirtió ya 150.000 millones de pesos en los acueductos del sur, sus redes de conducción y distribución, además de sistemas de alcantarillados en las cabeceras municipales; mientras el Ministerio de Vivienda aportará 32.500 millones para la tubería que desde el Canal del Dique llevará el agua cruda hasta Luruaco; mientras se tramitan ante el Gobierno Nacional entre 15.000 y 19.000 millones más para plantas de tratamientos de agua residuales; mientras la Gobernación del Atlántico invierte 2.000 millones en la optimización de la planta de acueducto de Repelón; mientras los municipios aportarán 172.000 millones de pesos en subsidios hasta 2037 y mientras la Gobernación piensa en que debe conseguir cerca de 100.000 millones de pesos para los alcantarillados de los corregimientos de Bohórquez, Algodonal, Carreto, Leña, Las Compuertas, Rotinet, Arroyo Negro, Cien Pesos, Villa Rosa, Las Tablas, Arroyo de Piedra, Palmar de Candelaria, Santa Cruz, Los Pendales y San Juan de Tocagua, el Consorcio Aguas del Sur del Atlántico, que recibirá los subsidios y cobrará unas tarifas, aportará 28.667 millones de pesos para reponer algunos equipos, cambiar uno que otro tubo tubos y comprar algunos tornillos, tuercas o empaques el día que estos hagan falta.

Es decir que mientras el Estado, a través de varios de sus agentes y entes territoriales, ha invertido y deberá invertir, mal contados, 471.500 millones de pesos, sin meter otras obras que vayan apareciendo, los 5 socios del consorcio -Aguas de Valencia, de España, y las empresas colombianas Naunet S.A. ESP, que presta cuestionados servicios en Albania, Maicao, Fundación y Aracataca; Hipsitec S.A, Hipsitec Latam e Hipsitec Colombia- invertirán apenas los 28.667 millones de pesos citados.

Ante esta realidad, el camino a seguir es que en cada Municipio los usuarios estén pendientes y exijan que el servicio de agua sea continuo y de calidad las 24 horas. Para ello deberán ser bien informadas por la Gobernación, Aresur y las alcaldías sobre los plazos en los que el Consorcio Aguas del Sur del Atlántico deberá optimizar este servicio que es esencial para mejorar la calidad de vida de los 109.856 atlanticenses que, de acuerdo con el Dane, habitan hoy en esa zona.

¿Cuándo estarán listos los sistemas de alcantarillados para los 15 corregimientos citados? Es una pregunta sin respuesta porque la plata que se necesita para ello no está disponible y ni siquiera existen los planos de cada una de estas obras.

@JoseGranadosF

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