Como una decisión arbitraria consideró la sanción impuesta al estadero La Troja, su propietario Edwin Madera

El propietario del estadero La Troja Edwin Madera, consideró que la Policía Metropolitana fue arbitraria al cerrar por 10 días su negocio por presunta violación al espacio público el pasado primero de enero a las once y treinta de la noche.

Afirmó que él no tiene  la culpa que los vendedores ambulantes vendan cerveza en lata y litros de cerveza a las afueras de su negocio.

Edwin Madera aseguró que a pesar que el Código de Policía nunca fue socializado, la Troja se ha autorregulado frente al espacio público.

“Somos amigos de la administración por ello hemos respetado el espacio público, la misma gente asegura que hubo arbitrariedad de la Policía cerrando La Troja”, expresó  Edwin Madera.

 

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