Colombia recibe con silencio y secretismo el inicio del desarme de las FARC

Hoy se confirmó la entrega del 30% del armamento. El 14 de junio se entregará otro 30% y el 20 de junio el restante 40%

Colombia recibió este jueves con secretismo, silencio y sin grandes algarabías el anuncio hecho por las FARC de que ya han dado un avance trascendental en su adiós a las armas al entregar el 30 % de ellas a la Misión de la ONU.

Fueron precisamente las Naciones Unidas las que se pronunciaron para confirmar que ya le entregaron 2.300 armas, equivalentes al 30 % del armamento que tenía en su poder el grupo guerrillero que hace su tránsito a la vida civil luego de firmar la paz con el Gobierno.

El anuncio ya lo había adelantado este miércoles el líder máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, quien por sorpresa lideró un acto en la zona de reunión en la que se encuentra dentro de su proceso de desmovilización.

El líder de las FARC señaló ayer que las partes acordaron que la dejación de armas se haría en tres pasos: este miércoles debía concluir la entrega del 30 %, el 14 de junio otro 30 % y el 20 de junio el restante 40 %.

“De conformidad con este acuerdo, la Misión tiene ahora en sus contenedores un total de 2.300 armas o sea un poco más del 30 % de las armas actualmente registradas e identificadas por la Misión de la ONU en los campamentos de las FARC”, señaló esa entidad en un comunicado.

La entrega de armas es algo que, según han repetido en numerosas ocasiones las FARC, involucra exclusivamente a la guerrilla y a la ONU, que debe recibirlas, ubicarlas en contenedores que están dentro de las zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) y posteriormente inutilizarlas.

Esas armas ya sin funcionar serán llevadas para hacer tres esculturas, una en la sede de la ONU en Nueva York, otra en Colombia y una tercera en Cuba, donde se llevaron a cabo los diálogos de paz.

Las FARC también han insistido en que no quieren que haya imágenes de la dejación de armas, por lo que hasta el momento no hay un registro gráfico del acto.

En su comunicado, la Misión también expresó su “fuerte respaldo” al proceso de dejación de armas y a las medidas tomadas por el Gobierno de acuerdo con la hoja de ruta que “constituyen un acontecimiento mayor que atestigua la voluntad de las partes de responder a las esperanzas que generó en Colombia y en la comunidad internacional la firma del acuerdo de paz”.

El plazo para la dejación concluye el próximo 20 de junio pese a que el margen original concluía el 29 de mayo. Sin embargo los retrasos en el cronograma obligaron a este aplazamiento.

La Misión de la ONU canceló una rueda de prensa que tenía prevista realizar hoy para dar más detalles acerca de la dejación de armas y limitó al comunicado toda su información.

Por su parte, el número dos de las FARC y jefe de su equipo negociador, Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, aseguró que la dejación del 30 % de las armas refleja “una voluntad de compromiso” por parte de la guerrilla en la implementación del acuerdo de paz.

“Ayer se depositó en contenedores el 30 % de las armas, es decir 2.230, lo que indica que las FARC están cumpliendo la palabra empeñada”, dijo Márquez en una entrevista con Blu Radio.

La cifra de alias “Iván Márquez” es diferente de la entregada por la Misión de la ONU que asegura en un comunicado hoy que las armas recibidas son 2.300.

Lo que sí se conoce es que 1.000 de ellas ya habían sido recibidas por los observadores de la ONU, las que corresponden a miembros de las FARC que realizan labores de implementación del acuerdo de paz.

Entre ellos están los integrantes del Mecanismo de Monitoreo y Verificación (MM&V) del cese el fuego en el que también hay miembros de la fuerza pública y observadores de la ONU.

Además, hay guerrilleros que realizan labores de desminado, la denominada pedagogía de paz o que colaboran en otros menesteres relacionados con la implementación.

“Márquez” también se refirió a la falta de imágenes más allá de los actos protocolarios al afirmar que “eso no es lo más importante” en este proceso.

“Lo importante es que había una institución internacional de mucho respeto como la ONU recibiendo el armamento, y creo que para todos es comprensible que la ONU no va a mentir sobre esto”, señaló.

Con estos actos se superan las dudas generadas el pasado fin de semana, cuando “Timochenko” consideró que el Gobierno incumpliendo puntos del acuerdo y amenazó con retrasar la orden de dejación de armas.

Además de las armas personales de los guerrilleros, fusiles en su mayoría, todavía queda pendiente que la Misión de la ONU acceda a las caletas (escondites) donde las FARC guardan el material explosivo inestable.

Se estima que hay unas 900 caletas, todas ellas ubicadas en lugares de difícil acceso y con explosivos trampas a su alrededor, lo que dificulta notablemente llegar hasta ellas.

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