Atlántico, Córdoba y Magdalena ganaron los premios Gemas del medio ambiente

Fueron otorgados, por tercera vez, por la C.R.A.

 

Los departamentos de Atlántico, Córdoba y Magdalena, se quedaron con la estatuilla de la tercera versión del premio Gemas, reconocimiento que otorga la Corporación Autónoma Regional del Atlántico C.R.A. y la empresa privada Ultracem, para impulsar la gestión ambiental de personas, organizaciones y entidades que han logrado constituirse en un referente de liderazgo ambiental.

El primer  puesto en la categoría Ciudadano Ambiental, fue otorgado a la Fundación Reciclando Sonrisas de Puerto Colombia, Atlántico; para la categoría Educación e Investigación Ambiental el primer puesto lo obtuvo la Universidad de Córdoba y en la categoría  Organización
Ambiental la Universidad del Magdalena.

Son más de 30 millones de pesos que se entregan como incentivo para el sostenimiento de los proyectos.

El premio comenzó a entregarse en el 2015, con el fin de reconocer y promover la conservación, protección y educación ambiental en el Caribe Colombiano, además que es el único reconocimiento de este tipo en la región. En esta tercera versión los departamentos con mayor número de postulaciones fueron: Atlántico, Córdoba, Magdalena y Bolívar.

El jurado calificador estuvo conformado por expertos ambientales de reconocimiento nacional, quienes realizaron un minucioso trabajo de campo, recorriendo cada proyecto en toda la región para determinar cuáles han sido los mejores y seleccionar los nominados a recibir tan importante reconocimiento.

La ceremonia de entrega de los premios se llevó a cabo en el hotel Movich, el pasado miércoles.

Los ganadores por categoría fueron:

– Ciudadano Ambiental: Fundación Reciclando Sonrisas de Puerto Colombia, Atlántico, con el proyecto Reciclando Sonrisas. Una iniciativa ambiental desarrollada con los niños de la primera infancia, las juntas de acciones comunales del municipio de Puerto Colombia, Atlántico, su objetivo principal es promover la educación y sensibilización a comunidades vulnerables capaces de transformar su entorno para beneficio mutuo. Desde el 2016, han desarrollado una estrategia a partir de la implementación de tres ejes de gestión: Conciencia Ciudadana, educación ambiental y recreación.

El segundo puesto fue para Gisela María Bernal Oviedo, de Planeta Rica, Córdoba, con el proyecto Escuela-Bosque: Un programa para la vida. Un proyecto ambiental desarrollado en la vereda la Fortuna en el Municipio de Planeta Rica – Córdoba, que beneficia a 120 estudiantes, la iniciativa está orientada a la conservación, uso y aprovechamiento de los recursos y espacios naturales de los bosques nativos, además ha permitido la construcción de huertas caseras que se convierten en el sustento alimentario de las familias de la zona.

– Categoría de Educación e Investigación Ambiental: Universidad de Córdoba, Montería, Córdoba, con el proyecto “Aplicación de enmiendas orgánicas e inorgánicas para reducir la acumulación de metales pesados en cultivos de autoconsumo que se desarrollan en suelos inundables de La Mojana”. Este proyecto que beneficia a 44 mil habitantes de la zona de La Mojana busca reducir los impactos de los metales pesados tales como el mercurio en los cultivos de la zona a través del uso de enmiendas orgánicas, asegurando la calidad de los suelos y preservando la salud humana.

El segundo puesto fue para la Institución Educativa Francisco de Paula Santander, Galapa – Atlántico, con el proyecto ambiental: Escuela entorno vivo. Es un proyecto interdisciplinario con más 17 años de ejecución y que abarca las áreas del saber cómo Biología, Química, Arte, español, Matemática, Ética y Emprendimiento, dentro de sus principales líneas de investigación se destacan el Vivero José Celestino Mutis, el Mariposario Gabriel García Márquez, Reci-Pilo, Pinturas Naturales con Extractos Vegetales y La Granja Experimental de desarrollo sostenible. Es una estrategia pedagógica que estimula la investigación y la educación ambiental de los estudiantes.

– Categoría de Organización Ambiental: Universidad del Magdalena, Santa Marta, con el proyecto ambiental “Diseño e implementación de un sistema fotovoltaico de alerta temprana mediante mediciones de oxígeno disuelto, temperatura y PH”. Es un sistema de alertas tempranas operado por energía solar, el cual provee información sobre posibles amenazas de desbordamiento en cuencas, ríos y lagos, además permite el estudio de la calidad agua en temas como oxígeno disuelto, PH y temperatura, el proyecto pretende ampliarse a la Ciénaga grande de Santa Marta.

El segundo puesto fue para Red Ecolsierra, Santa Marta, Magdalena, con el proyecto ambiental: “Mejoramiento de condiciones ambientales en la producción de cafés especiales en la producción orgánica de la Red Ecolsierra en la Sierra Nevada de Santa Marta”. Es un sistema modular de recirculación Aguas Mieles para el manejo del recurso hídrico empleado en el tratamiento húmedo del café en las unidades productivas y habitacionales de las familias asociadas a la Red Ecolsierra en los municipios de Fundación, Aracataca, Ciénaga y Santa Marta.

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