Llega al Atlántico el Plan Súper Amigos, una oportunidad para cambiar vidas

El ICBF busca personas y familias capaces de convertirse en referentes afectivos de los niños, niñas y adolescentes bajo protección de la Entidad

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar puso en marcha la iniciativa para que más de 5.000 niños, niñas y adolescentes que crecen en instituciones de protección tengan un referente afectivo que guíe sus pasos y acompañe sus proyectos de vida.

Se trata de una nueva edición del Plan Súper Amigos, creado con el objetivo de fortalecer los procesos de restablecimiento de derechos de estos menores de edad, a través del acompañamiento de padrinos o mentores que compartan con ellos actividades cotidianas fundamentales para su desarrollo y les permitan contar con el apoyo y el amor de una familia.

El Plan Súper Amigos, cuyo resultado fue exitoso en el 2016, se fundamenta en la importancia que tienen los vínculos afectivos en la vida de todo niño o niña. La iniciativa no solo genera positivos cambios en su desarrollo, sino también en la vida de las familias que deciden formar parte de ella.

En esta ocasión la convocatoria se centra en los departamentos de Santander, Antioquia, Caldas, Atlántico, Boyacá, Casanare, Córdoba, Bolívar, Valle, Huila, Magdalena, Sucre, Nariño y en la regional Bogotá, donde los profesionales del ICBF y de la Fundación Kid Save, aliada de la estrategia, están listos para guiar a los aspirantes en esta experiencia que transformará su vida y la de un niño, niña o adolescente.

Formar parte del Plan Súper Amigos es fácil. Los interesados solo deben llamar a la línea gratuita 018000 918080 o ingresar a la página web del Instituto www.icbf.gov.co y hacer clic en el banner superior, donde encuentra el nombre Súper Amigos, el cual le mostrará la ruta para realizar un breve curso de inducción que lo habilitará para asistir a uno de los encuentros iniciales con los niños.

Con este primer paso, los Súper Amigos podrán empezar a vivir esta experiencia con los niños del ICBF, para lo cual no se requieren aportes económicos, sino la disposición para entablar una amistad que avanzará progresivamente a través de llamadas telefónicas, visitas en la institución y salidas de uno o varios días con la familia. Todo depende de la voluntad de cada una de las partes y de los avances que los equipos del ICBF encargados de orientar el proceso vayan encontrando.

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