El swing demoledor de Bryce Harper y un susurro a su compañero Alec Bohm fueron los catalizadores de una noche en la que los Filis de Filadelfia descargaron cinco jonrones para empatar un récord de la Serie Mundial.
Harper despachó su sexto cuadrangular de esta postemporada frente al primer lanzamiento que vio, y los Filis arrasaron el martes 7-0 a los Astros de Houston para ponerse arriba 2-1 en el Clásico de Otoño.
El venezolano Ranger Suárez diseminó tres hits al cubrir cinco innings en blanco para dejar a su equipo a mitad de camino de conquistar el tercer campeonato en la historia de la franquicia.
Anfitriones de una Serie Mundial por primera vez desde 2009, los Filis atacaron temprano y despiadadamente al abridor de Houston Lance McCullers Jr.


Kyle Schwarber y Rhys Hoskins añadieron estacazos consecutivos que mandaron a McCullers a las duchas en el quinto, poniendo el 7-0 en la pizarra y haciendo vibrar al estadio Citizens Bank Park.
El de Bohm en el segundo inning fue el jonrón número 1.000 en 118 ediciones de la Serie Mundial.


Aquel escándalo estuvo presente en los coros de buena parte de los 45.712 espectadores, muchos vestidos de rojo y entusiasmados desde el primer lanzamiento.
“¡Tramposo!”, le reprocharon al venezolano José Altuve.
“¡Revísenle el bate!”, pidieron para el boricua Martín Maldonado, a quien se prohibió seguir usando en la Serie Mundial un madero como el empleado por Albert Pujols, que no se permite ya en las mayores.
Cortesía: Las Mayores.












