La diputada Alejandra Moreno, hizo una fuerte crítica a los hospitales del Atlántico que hacen parte de la ESE Universitaria UNA, de la cual consideró sigue en crisis y está a punto de colapsar.
Retrasos en los pagos a trabajadores, falta de insumos, traslados de pacientes de un hospital a otro, hacen parte de los cuestionamientos que hizo la dirigente político. El texto de lo publicado por Alejandra Moreno es el siguiente:
“La crisis tiene con las camas vacías a los hospitales de la red departamental de salud, que en otro momento fueron claves para la atención de los atlanticenses. La ESE Universitaria del Atlántico UNA ni siquiera ha cumplido con el plan de mejoramiento ordenado desde 2003 por Supersalud.
La ESE UNA es un enfermo al que sacaron de su propio hospital porque no hay médico que lo atienda ni medicamento que le entreguen. Ese es el tamaño de la crisis que enfrenta la red hospitalaria departamental del Atlántico, la cual hoy está sumida en la parálisis de varios de sus servicios por la renuncia masiva de médicos, anestesiólogos y especialistas, la deficiencia de medicamentos, y el paro de actividades de anestesiólogos que está próximo a cumplir un mes.
A pesar de que se cumplieron dos meses del cambio de gerente, todo va de mal en peor en esta empresa prestadora de salud del Estado. Los trabajadores de la entidad adolecen de suficiente stock de medicamentos para atender a los pacientes, pues no están al día los pagos con el proveedor. Incluso, los servicios de urgencias están funcionando a medias en centros como el Juan Domínguez Romero, donde solo hay un médico por turno y no hay intensivista de manera permanente. En este centro asistencial, que fue objeto de una millonaria inversión por más de $114 mil millones, ya le dieron la orden de traslado a la mayoría de sus pacientes hacia el Cari de alta complejidad. A esto se suma que prácticamente no hay, en toda la red, especialistas, dado que la mayoría han renunciado por los retrasos en los pagos que nuevamente alcanzaron los cinco meses; una grave situación, que estaría llevando a la no prestación total de los servicios de salud.
Como si fuera poco, estos pendientes en los pagos a los trabajadores por OPS tiene a los anestesiólogos bajo paro de actividades desde el pasado 27 de junio, quienes solo están atendiendo urgencias vitales. Ellos piden el pago de al menos dos meses de salario pendiente para retomar, pero no ha sucedido ni lo uno ni lo otro; sumándose la falta de pago a médicos y enfermeras. Además, son numerosos los proveedores que también están afectados, como la empresa que presta el servicio de banco de sangre, que no le pagan totalmente ni a tiempo sus servicios prestados.
“Es preocupante el silencio institucional de la ESE UNA, y del Gobernador Eduardo Verano, ante la eminente crisis en la salud departamental, que pone en riesgo la salud de los atlanticenses y vulnera los derechos laborales de los trabajadores. Hoy día no se tiene claridad sobre qué está funcionando y qué no. Mientras clínicas y hospitales del país hablan con claridad de su crisis y exponen a los usuarios sus límites de operación, aquí no se sabe si tienen acetaminofén para los pacientes”.












