La recuperación del atrio de la iglesia Santo Domingo de Guzmán, ejecutada por la Secretaría de Infraestructura de la Gobernación del Atlántico, transformó por completo el corazón del centro histórico de Usiacurí, al devolverle la seguridad y la belleza a uno de los escenarios más emblemáticos del municipio.
A un año de finalizadas las obras, que contaron con una inversión de $500 millones, este espacio vuelve a ser el punto de encuentro por excelencia en las fiestas patronales, que este 15 y 16 de agosto congregarán a propios y visitantes en honor a la Virgen del Tránsito.
La intervención, desarrollada tras los daños ocasionados por las fuertes lluvias de mayo de 2024, incluyó la demolición de muros afectados, la construcción de estructuras de contención en piedra ciclópea y big bags con suelo-cemento, gaviones, rellenos en material seleccionado y trabajos de protección para preservar la estabilidad del templo, que comenzó a ser edificado a finales del siglo XIX en la parte más alta del municipio y ha sido declarado bien de interés cultural.
Para Andrés Gómez, habitante del municipio, la rapidez de la gestión de la Secretaría de Infraestructura de la Gobernación del Atlántico marcó la diferencia.
“Eso fue en invierno cuando comenzó a llover. Ya estaba agrietada la parte de arriba; por ahí se fue el agua y tumbó el muro. La comunidad corrió a ver los daños y gracias a la rápida gestión se pudo hacer esa obra que están viendo ahí. Fue eficaz, y eso nos ha dado más seguridad y mejor aspecto para las celebraciones. La gente está alegre con la obra”, afirmó.
El gobernador Eduardo Verano reiteró que la recuperación del atrio es una muestra de cómo la intervención oportuna, con obras bien ejecutadas, fortalece la identidad, y el turismo religioso en municipios del Atlántico.
El secretario de Infraestructura, Azael Charris, recordó la respuesta oportuna de su equipo con una visita y valoración de alternativas para estabilizar el derrumbe que puso en riesgo toda la estructura de la iglesia.










