Los campesinos y residentes en la vereda Altamira, también conocida como Las Trescientas, reiteraron su voz de alerta ante las fallas en la carretera de acceso a esta población. La situación es cada vez más grave y podemos quedar incomunicados, advirtió la comunidad.
La vereda está ubicada entre los municipios de Galapa y Tubará, pero ninguna de las dos alcaldías ha atendido este llamado. Igualmente, la gobernación no se apersona del drama que viven los habitantes.
Las condiciones de lluvias ponen cada vez más en riesgo la zona que sufre de deslizamientos, por lo que la vereda queda expuesta a quedar incomunicada.
Además, señalan que no tienen el servicio de gas natural, y tienen que hacer leña para cocinar en sus hogares. En Altamira o Las Trescientas, son más de 200 las familias que residen en este sector del departamento.










