La final de la Copa BetPlay 2025, en la que Atlético Nacional se coronó campeón tras vencer 1-0 a Independiente Medellín, se vio empañada por graves disturbios protagonizados por las barras de ambos equipos en el estadio Atanasio Girardot.
El clásico paisa terminó con una confrontación masiva en el terreno de juego una vez concluido el encuentro, situación que obligó a retrasar la ceremonia de premiación del conjunto verdolaga. Los incidentes generaron preocupación por la seguridad y opacaron la definición del título.
Tras analizar lo ocurrido, el Comité Disciplinario de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) dio a conocer las sanciones para los dos clubes, al considerar que se infringió el Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol.
Independiente Medellín fue castigado con seis fechas de suspensión total de su plaza, lo que implica que deberá disputar esos partidos a puerta cerrada. Además, el club recibió una multa económica de 3.914.625 pesos, al ser hallado responsable de múltiples infracciones contempladas en el artículo 84 del código disciplinario.
Por su parte, Atlético Nacional también fue sancionado con la suspensión total de su estadio por tres fechas y una multa del mismo valor económico. El Comité determinó que el club incurrió en varias faltas durante el partido de vuelta de la final, aunque en menor grado que su rival de patio.
Las sanciones representan un fuerte golpe para ambos equipos, no solo en lo deportivo sino también en lo financiero, y reabren el debate sobre la violencia en el fútbol colombiano y la responsabilidad de los clubes frente al comportamiento de sus hinchadas en instancias decisivas.









