El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este domingo que su país trabajará con los líderes actuales de Venezuela siempre y cuando “tomen las decisiones adecuadas”, en referencia a un posible giro político tras la captura del presidente Nicolás Maduro.
En entrevista con NBC News, el jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que Washington seguirá ejerciendo presión sobre los altos mandos del régimen venezolano, aunque dejó abierta la puerta a una cooperación condicionada.
“Si Estados Unidos no toma las decisiones adecuadas, el país mantendrá múltiples palancas de presión”, señaló.
Rubio también se refirió a la líder opositora María Corina Machado, a quien calificó como “fantástica”, pero dejó claro que no la ve liderando a Venezuela en este escenario. Argumentó que gran parte de la oposición se encuentra en el exilio y que Estados Unidos debe concentrarse en decisiones inmediatas.
“Tenemos que pensar en las próximas dos o tres semanas, dos o tres meses”, puntualizó.
EE. UU. niega presencia militar permanente en Venezuela
El secretario de Estado insistió en que Estados Unidos no mantiene tropas en territorio venezolano.
“No tenemos fuerzas estadounidenses sobre el terreno en Venezuela. Solo estuvieron cerca de dos horas cuando fueron a capturar a Maduro”, afirmó.
Las declaraciones se dan luego de que el presidente Donald Trump asegurara que está preparado para ordenar una segunda oleada de ataques, “mucho mayor que la primera”, aunque advirtió que no lo hará si la vicepresidenta y ahora presidenta encargada, Delcy Rodríguez, actúa conforme a los intereses de Washington.
Rubio aclaró que Estados Unidos solo actuará para proteger sus intereses y que el mensaje de Trump busca mantener abiertas todas las opciones.
“Ahora hay otras personas a cargo del aparato militar y policial en Venezuela. Tendrán que decidir qué dirección quieren tomar”, indicó.
Presión continuará hasta una transición
El secretario de Estado subrayó que mientras Venezuela no resuelva los problemas heredados del Gobierno de Maduro, seguirá enfrentando presión estadounidense.
“Lo más importante para nosotros es la seguridad, el bienestar y la prosperidad de Estados Unidos”, reiteró.
Rubio expresó su expectativa de que la situación conduzca a una transición integral en Venezuela, bajo el liderazgo de Delcy Rodríguez, quien asumió de manera interina tras la captura de Maduro.
Continuarán los operativos antidrogas en el Caribe
En materia de seguridad, Rubio advirtió que Estados Unidos mantendrá los ataques contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y que continuará con la incautación de buques sancionados, incluidos petroleros con crudo venezolano.
“Seguiremos atacando a las narcolanchas si intentan dirigirse hacia Estados Unidos”, afirmó, al tiempo que señaló que estas acciones buscan presionar a Caracas para que “resuelva sus problemas”.
El funcionario insistió en que EE. UU. no está en guerra con Venezuela, sino contra las organizaciones de narcotráfico, y aseguró que la captura de Maduro representa un avance significativo en la lucha contra el denominado Cartel de los Soles.
Por su parte, el presidente del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, confirmó que el despliegue militar estadounidense en el Caribe se mantendrá en alto estado de alerta, como parte de la operación antidrogas ‘Lanza del Sur’, ordenada por Trump desde finales de agosto.









