El París Saint-Germain se quedó con la Supercopa de Francia y levantó así su primer título de 2026, tras imponerse en la tanda de penaltis al Olympique de Marsella luego de igualar el marcador en el minuto 95 gracias a un gol salvador de Gonçalo Ramos.
El conjunto parisino encontró en su arquero, Lucas Chevalier, a una de las grandes figuras de la final. El guardameta fue determinante durante los 90 minutos reglamentarios y terminó siendo decisivo en la definición desde los doce pasos, donde el PSG selló un nuevo éxito ante su histórico rival.
Bajo la dirección del técnico español Luis Enrique, el club de la capital conquistó la décimo cuarta Supercopa francesa de su historia, ampliando su dominio en el fútbol del país. Además, el PSG ganó el Trofeo de Campeones por cuarta vez consecutiva y estiró su propio récord en esta competición.
Este nuevo título se suma a una temporada pasada de ensueño para el PSG, en la que logró el doblete de liga y copa, además de consagrarse en la Liga de Campeones. El Olympique de Marsella, que fue segundo en la Ligue 1, volvió a quedarse a las puertas del trofeo.
La final se disputó en el Estadio Internacional Jaber Al-Ahmad, en Kuwait, escenario que albergó un intenso clásico del fútbol francés definido únicamente desde el punto penal.












