Junior de Barranquilla logró sostener con vida la final de la Superliga gracias a Teófilo Gutiérrez, quien apareció en el momento justo para evitar una derrota en casa ante Independiente Santa Fe. El empate 1-1 en el estadio Metropolitano dejó la serie completamente abierta y trasladó la definición del primer título del año al estadio El Campín, donde los campeones de 2025 se jugarán el trofeo.
El ambiente previo era de fiesta. La hinchada rojiblanca no solo aguardaba por un triunfo que encarrilara la serie, sino que todavía celebraba la presentación de Luis Fernando Muriel, uno de los grandes atractivos de la noche. Sin embargo, dentro del campo, el desarrollo del partido estuvo lejos de lo esperado por el público local.
Durante la primera mitad, Santa Fe fue el equipo más ordenado y dominante, manejando los tiempos del juego y cerrando los caminos ofensivos del Junior. El conjunto barranquillero apenas inquietó con un centro de Yimmi Chará bien controlado por Andrés Mosquera Marmolejo y un remate desviado de Bryan Castrillón, mientras que el visitante respondió con un cabezazo sin dirección de Hugo Rodallega y un disparo impreciso de Omar Fernández Frasica.
La opción más clara del primer tiempo llegó al minuto 38, cuando Chará filtró un balón preciso para Castrillón, quien definió entre las piernas del arquero cardenal, aunque el esférico terminó golpeando la parte externa de la red. Poco después, un error defensivo de Emanuel Olivera dejó mano a mano a Guillermo Paiva, pero el paraguayo tomó una mala decisión al ceder el balón y desperdició una oportunidad clara.
Junior no encontraba fluidez ofensiva y se resentía la ausencia de José Enamorado, mientras que el debutante Jannenson Sarmiento lucía contenido y con poca incidencia. Santa Fe, en cambio, se mantuvo firme y aprovechó las desconcentraciones del local en el cierre del primer tiempo.
En tiempo de adición, un primer aviso terminó en gol anulado de Rodallega por fuera de lugar. Sin embargo, segundos después, un pase hacia atrás del lateral Jhomier Guerrero dejó habilitado al delantero de 40 años, que definió con calidad al segundo palo de Santiago Silveira para el 0-1 (45+5’), silenciando el Metropolitano.
Para el complemento, el técnico Alfredo Arias movió el banco en busca de reacción. El ingreso de Joel Canchimbo le dio mayor profundidad al ataque, aunque Santa Fe mantuvo el control durante varios pasajes del segundo tiempo. Ante esa situación, el entrenador apostó por la experiencia de Teófilo Gutiérrez y el debutante Kevin Pérez, decisiones que terminarían cambiando el rumbo del partido.
Junior ganó intensidad, adelantó líneas y empezó a generar peligro. Incluso Guerrero tuvo la opción de redimirse, pero Mosquera Marmolejo volvió a responder. La insistencia tuvo premio al minuto 73, cuando Canchimbo, de apenas 20 años, desbordó por la derecha y envió un centro preciso que Teófilo conectó de primera para el empate. La juventud y la experiencia se juntaron para devolverle la ilusión a la afición rojiblanca.
Tras el 1-1, Junior estuvo cerca de completar la remontada. Jhon Navia desperdició dos ocasiones claras: una con un remate apenas desviado y otra que encontró una gran atajada del arquero visitante. Teófilo también buscó su doblete con un disparo de media distancia, pero sin éxito.
El cierre del partido dejó un sabor agridulce para el local. Aunque el empate mantiene viva la serie, Teófilo Gutiérrez fue expulsado en los minutos finales por simular un penalti, por lo que se perderá el duelo de vuelta en Bogotá.
La final se definirá el próximo miércoles a las 7:30 p. m. en El Campín, donde Junior deberá buscar el título de la Superliga sin su goleador histórico, pero con la convicción de que la serie sigue abierta.











