La Gran Parada de Tradición volvió a ratificar que el corazón del Carnaval de Barranquilla late al ritmo de los tambores y las danzas ancestrales. En el segundo desfile sobre el Cumbiódromo de la Vía 40, los grupos folclóricos se adueñaron del asfalto y contagiaron a los carnavaleros, que desde sus palcos siguieron cada paso.
Desde las 11:00 de la mañana arrancó el recorrido con un emotivo homenaje a Ángela Pedroza, directora de la Danza del Paloteo Mixto, y a Edaida y Luisa Orozco, del Paloteo Bolivariano, lideresas que marcaron la historia de estas expresiones y cuyo legado continúa en manos de sus descendientes.


Cumbiambas y danzas que preservan la memoria
Paloteos, cumbiambas, congos y otras danzas tradicionales desfilaron mostrando la resistencia cultural que durante décadas ha mantenido viva la fiesta patrimonial.
Tras el bloque inicial, ingresaron agrupaciones como La Revoltosa, La Cumbiambera, El Cumbión Cultural Las Malvinas, La Arenosa y El Cañonazo, que pusieron a vibrar al público con tambores y gaitas.
Las Reinas Populares, ataviadas con coloridas polleras, recorrieron la Vía 40 representando a sus barrios y reafirmando el espíritu del “Carnaval de la gente y para la gente”.
El desfile continuó con agrupaciones emblemáticas como Congo Grande de Galapa, Congo Campesino, Congo Perro Negro, la Danza del Congo Reformado, Las Farotas de Talaigua, Diablos Arlequines, Goleros de Sabanalarga y la tradicional Danza del Garabato.
La monarquía brilló vestida de Congo
La Reina Michelle Char Fernández y el Rey Momo Adolfo Maury Cabrera deslumbraron al público vestidos de Congo, con atuendos en tonos dorado, rojo y negro. Ambos fueron ovacionados durante su recorrido.
“Estoy contento. Esto ha superado todas las expectativas. Este maravilloso público, lleno de tradición y cultura, merece todo nuestro cariño”, expresó el Rey Momo en medio del desfile.
También participaron los Reyes Infantiles, Sharon Acosta y Joshua Ortiz, quienes, disfrazados con el traje de muerte del Garabato, conquistaron a los asistentes con su energía y entusiasmo bajo el intenso sol.
Sharon invitó a no perder la fe ante las adversidades, mientras Joshua animó a vivir la fiesta “con tradición”.
La Gran Parada dejó claro que el patrimonio cultural del Carnaval de Barranquilla sigue firme, sostenido por generaciones que heredan y renuevan la tradición año tras año.
















