Lanús dio un paso firme hacia la conquista de la Recopa Sudamericana al imponerse 1-0 sobre Flamengo en la final de ida, disputada el jueves en el estadio La Fortaleza. El conjunto argentino, campeón de la última Sudamericana, sorprendió al actual monarca de la Libertadores con una actuación sólida y disciplinada.
El único gol del encuentro llegó a los 77 minutos. Rodrigo Castillo conectó un espectacular cabezazo de pique al suelo tras un centro milimétrico de Sasha Marcich, desatando el festejo del público “granate”. La ventaja le permite al equipo dirigido por Mauricio Pellegrino viajar con mayor tranquilidad a Río de Janeiro, donde el jueves próximo se jugará la revancha en el Maracaná.
Con este resultado, Lanús extendió su destacada racha ante equipos brasileños. Desde 2025 se mantiene invicto, con tres victorias y cuatro empates, un dato que refuerza la confianza del plantel de cara al desenlace de la serie.
Flamengo, que conquistó la Copa Libertadores tras vencer 1-0 a Palmeiras en la final, buscaba encaminar su segunda Recopa Sudamericana, trofeo que ya obtuvo en 2020 frente a Independiente del Valle. Sin embargo, el equipo carioca no logró traducir su dominio en el marcador. Pese a registrar un 65 por ciento de posesión, mostró escasa profundidad y careció de peso ofensivo.
El entrenador Filipe Luis optó por un planteamiento sin delantero central. El colombiano Jorge Carrascal se movió como “falso 9”, mientras Bruno Henrique y Pedro aguardaron en el banco. En la primera mitad, el “Mengão” apenas generó una ocasión clara: una precisa asistencia de Georgian De Arrascaeta habilitó a Everton, cuyo remate fue contenido por el arquero Nahuel Losada.
Lanús, en cambio, impuso condiciones durante largos pasajes del partido. Con orden táctico y garra, logró neutralizar a las figuras rivales y se quedó con un triunfo que lo deja bien posicionado para soñar con su primer título en la Recopa.












