El papa León XIV manifestó su profundo pesar por el accidente aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó 69 personas fallecidas y 57 heridas, en lo que se considera la peor tragedia aérea de las Fuerzas Militares en Colombia.
El mensaje fue transmitido por la Nunciatura Apostólica en Colombia mediante una carta dirigida a monseñor José Roberto Ospina Leongómez, obispo emérito de Buga y administrador apostólico del Obispado Castrense.
A través del cardenal Pietro Parolin, el sumo pontífice expresó que se une “con profundo dolor” al sufrimiento de las familias que perdieron a sus seres queridos, al tiempo que encomendó a Dios el descanso de las víctimas.
En el pronunciamiento, el papa también manifestó su cercanía espiritual con los heridos y con quienes participan en las labores de atención, impartiendo su bendición como un mensaje de consuelo y esperanza en medio de la tragedia.
Por su parte, la Conferencia Episcopal de Colombia informó que, desde el Vicariato Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano y el Obispado Castrense, la Iglesia ha acompañado a las víctimas, sus familias y a las Fuerzas Militares, elevando oraciones por los sobrevivientes y por quienes fallecieron.
El accidente involucró un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), que cayó a tierra segundos después de despegar con destino a Puerto Asís, por causas que aún son materia de investigación.
De acuerdo con las autoridades, entre las víctimas mortales se encuentran 61 militares del Ejército Nacional, seis integrantes de la FAC y dos de la Policía Nacional.
La tragedia ha generado múltiples reacciones de solidaridad en el país y en la comunidad internacional, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.











