Tras la intervención realizada en la vivienda ubicada en la calle 93 con carrera 46, en Barranquilla, las autoridades entregaron un balance final del caso, confirmando que los 92 perros y 8 gatos ferales rescatados permanecerán bajo cuidado institucional mientras avanzan en su proceso de recuperación.
De acuerdo con la Alcaldía, los animales fueron trasladados al Centro de Bienestar Animal (CBA), donde recibieron valoración veterinaria y exámenes de laboratorio. Los resultados evidenciaron principalmente problemas dermatológicos, como alopecia y lesiones en la piel, con sospecha de sarna demodécica.
Asimismo, se detectaron algunos casos de diarrea y dos perros con heridas que requirieron atención médica. No obstante, las autoridades destacaron que la mayoría presenta buena condición corporal, lo que descarta desnutrición severa.
En cuanto a los estudios clínicos, se confirmó que un gato dio positivo para leucemia felina, mientras que 37 perros evaluados para distemper resultaron negativos.
Debido a las condiciones en las que fueron encontrados, se determinó que los animales permanecerán bajo atención veterinaria especializada, y posteriormente serán incluidos en procesos de adopción responsable.
El loro hallado en el lugar fue entregado a Barranquilla Verde para su manejo especializado.
Acompañamiento en salud a residentes
De manera paralela, la Secretaría de Salud Distrital adelanta un acompañamiento integral a las personas que habitaban el inmueble, con atención en salud física y mental.
“Hemos hecho seguimiento con psicólogos del Distrito y valoraciones en psiquiatría”, informó la secretaria de Salud, Stephanie Araujo.
La funcionaria indicó que una de las residentes se encuentra bajo atención médica por una patología general, incluyendo una celulitis en miembros inferiores, y continuará su tratamiento a través de su EPS tras el egreso.
Vivienda no apta para habitar
La Oficina de Gestión del Riesgo determinó que el inmueble presenta condiciones de salubridad inadecuadas, con humedad en muros, filtraciones y deterioro estructural, lo que impide su habitabilidad.
Además, durante la intervención, Barranquilla Verde autorizó la tala de palmeras secas ubicadas en el exterior del predio, debido al riesgo que representaban para los transeúntes.
La Alcaldía de Barranquilla reiteró que estas acciones responden a la protección de la salud pública y el bienestar animal, en cumplimiento de la Ley 1774 de 2016 y la Ley 2455 de 2025 (Ley Ángel), que reconocen a los animales como seres sintientes y promueven su protección.













