La economía de Barranquilla habría registrado una expansión anual del 4,0% en diciembre de 2025 frente al mismo mes de 2024, según las estimaciones del Índice Mensual Económico Distrital (IMED) elaborado por Fundesarrollo.
En su informe, la entidad resalta que la dinámica de corto plazo se inscribe dentro de una trayectoria de expansión económica consolidada principalmente desde el segundo trimestre del año y que ha estado alineada con la evolución de la economía nacional.
No obstante, durante el último mes, tanto a nivel nacional como local, la variación de la producción agregada fue menor que la observada en meses previos, en un contexto marcado por recientes decisiones de política económica, que generaron mayor incertidumbre entre los agentes económicos.
Al cierre de diciembre, seis actividades económicas presentaron variaciones positivas que contribuyeron al crecimiento agregado de la ciudad. Entre ellas se destacaron:
- Servicios públicos domiciliarios, reflejando una mayor demanda de energía asociada a la actividad productiva.
- Actividades vinculadas al sector público, evidenciando un mayor recaudo y ejecución de inversión.
- Información y comunicaciones y Comercio, impulsados por la mayor demanda de consumo de los hogares.
- Agricultura, con mayor abastecimiento de los mercados locales.
En contraste, la Construcción presentó un deterioro en su desempeño luego de registrar crecimientos desde septiembre, mientras que la Industria manufacturera evidenció una contracción por tercer mes consecutivo.
Adicionalmente, se observan señales de debilitamiento en los indicadores líderes de las actividades inmobiliarias, financieras y profesionales, relacionadas con la moderación en algunos componentes de la demanda y al hecho de que la reciente recuperación económica no ha estado sustentada principalmente en la inversión.
En conjunto, se estima que el crecimiento de la economía distrital a cierre de 2025 se ubicará alrededor del 3%. De cara a 2026, las proyecciones de Fundesarrollo anticipan para los dos primeros meses crecimientos anuales de 3,7% y 3,6%. Sin embargo, estimaciones posteriores reflejan un entorno de crecimiento más moderado, en un contexto macroeconómico marcado por presiones asociadas al reciente incremento de la tasa de interés por parte del Banco de la República, lo que podría incidir sobre la dinámica del consumo y la inversión y, en consecuencia, sobre el ritmo de crecimiento agregado.











