La Policía Metropolitana de Barranquilla, en articulación con la Alcaldía Distrital, entregó un balance positivo de seguridad durante la Semana Santa 2026, con una reducción significativa en los principales delitos frente al mismo periodo de 2025.
El operativo contó con el despliegue de más de 1.200 uniformados, quienes ejecutaron planes estratégicos como Éxodo y Retorno, Parques Seguros, Sitios Turísticos, Playas Seguras y el Plan Padrino Iglesias, este último con cobertura en 99 templos de la ciudad.
Caen los principales delitos
De acuerdo con el informe, los indicadores muestran una disminución contundente en diferentes conductas delictivas:
- Lesiones personales: -85 %
- Hurto a personas: -92 %
- Hurto a comercio: -87 %
- Hurto a motocicletas: -96 %
Estos resultados están asociados a los operativos de control en zonas comerciales, hoteles, balnearios y sitios turísticos, así como a la presencia permanente de las autoridades.
Capturas e incautaciones
En materia operativa, se reportaron 77 capturas, de las cuales 71 fueron en flagrancia y 6 por orden judicial.
Asimismo, las autoridades incautaron 12 armas de fuego y 165 armas blancas, y lograron la recuperación de dos vehículos y tres motocicletas.
Convivencia y control ciudadano
El Centro Automático de Despacho (CAD) recibió 24.075 llamadas, entre ellas:
- 1.309 por riñas
- 543 por alteraciones a la tranquilidad pública
Durante la semana también se realizaron 6 desmontes de equipos de sonido tipo pick-up, se impusieron 1.287 comparendos por infracciones al Código de Policía y 606 personas fueron trasladadas a la Unidad de Convivencia y Justicia (UCJ).
Movilidad fluida durante la temporada
En cuanto al flujo vehicular, se registró el ingreso de 261.335 vehículos al área metropolitana y la salida de 273.237, lo que evidencia una movilidad constante y controlada.
El comandante de la Policía Metropolitana, brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, destacó que los resultados responden al trabajo conjunto con las autoridades y la comunidad.
El balance general refleja una Semana Santa con mejoras en seguridad y convivencia, en la que el comportamiento ciudadano y la acción institucional fueron clave para mantener el orden en Barranquilla y su área metropolitana.











