Barranquilla avanza en la consolidación de un modelo de desarrollo sostenible, con resultados concretos en el aprovechamiento de residuos sólidos, un indicador clave en la gestión ambiental urbana.
De acuerdo con reportes oficiales, el porcentaje de residuos domiciliarios aprovechados pasó de 11,96 % a 16,41 %, reflejando no solo una mayor generación, sino una optimización en los procesos de recuperación y valorización de materiales reciclables.
El alcalde Alejandro Char destacó que este progreso responde a una transformación cultural en la ciudad. “Estamos construyendo una ciudad sostenible. Trabajamos para mantenerla limpia, pero también para enseñar a separar residuos y darles una nueva vida útil”, afirmó.
En el marco de la estrategia Barranquilla Limpia y Linda, la ciudad pasó de recuperar 6.587 toneladas en 2023 a 7.298 en 2024, alcanzando en 2025 un total de 10.172 toneladas aprovechadas (con corte a noviembre), lo que representa un crecimiento significativo en la reincorporación de materiales a la cadena productiva.
Recicladores y ciudadanía, claves del proceso
La gerente de Ciudad, Ana María Aljure, resaltó que detrás de estas cifras hay un trabajo articulado entre ciudadanía y recicladores. “Cada tonelada aprovechada refleja compromiso y oportunidades para los recicladores de oficio, así como una mayor conciencia en los hogares”, indicó.
Este avance ha sido posible gracias a la labor de los recicladores de oficio, quienes realizan recolección directa en miles de viviendas. Cada vez más hogares se suman a la separación en la fuente, clasificando materiales como plástico, vidrio, papel, cartón, latas y envases tipo tetrapak.
Según Dina Luz Pardo, jefe de la Oficina de Servicios Públicos, el aprovechamiento va más allá de una cifra técnica. “Es una expresión de cultura ciudadana, corresponsabilidad y respeto por el entorno”, señaló.
Fortalecimiento del modelo
El crecimiento también está asociado al fortalecimiento institucional del sistema. Durante el periodo evaluado, varias Organizaciones de Recicladores de Oficio (ORO) que estaban suspendidas retomaron operaciones tras cumplir requisitos de la Superintendencia de Servicios Públicos, lo que incidió en la mejora de los indicadores.
Con estos resultados, Barranquilla refuerza su apuesta por la economía circular, reduciendo la disposición de residuos en rellenos sanitarios y promoviendo su reutilización, en línea con una visión de ciudad más sostenible.









