El presidente Gustavo Petro confirmó este martes que ordenó un bombardeo contra un campamento del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, en una operación coordinada con el gobierno de Venezuela.
A través de su cuenta en X, el mandatario señaló que la acción militar se realizó dentro de los acuerdos de cooperación establecidos entre ambos países para combatir estructuras armadas ilegales en la zona fronteriza.
“Di la orden de bombardeo al campamento del ELN dentro de la voluntad acordada con el gobierno bolivariano de Venezuela. Las organizaciones que mantengan su decisión de controlar total o parcialmente economías ilícitas y rechacen los acuerdos para iniciar su desmonte, no están en ningún acuerdo de paz”, escribió Petro.
El jefe de Estado también respondió a cuestionamientos sobre el proceso de diálogo con esa guerrilla y afirmó que fue el ELN el que rompió la confianza en las negociaciones.
“No es cierto que el gobierno no cumplió acuerdos parciales. El ELN destruyó la confianza de la nación en su voluntad de paz cuando desató la muerte sistemática de centenares de campesinos desarmados del Catatumbo”, agregó el mandatario.
Siete integrantes del ELN murieron en la operación
Por su parte, las Fuerzas Militares informaron que durante el operativo fueron abatidos siete integrantes del núcleo de seguridad del ELN.
Según el comunicado oficial, la acción correspondió a una operación de “interdicción aérea y asalto” desarrollada en una zona rural del municipio de Tibú, en el departamento de Norte de Santander.
Las autoridades indicaron que el objetivo del operativo era afectar las estructuras armadas que delinquen en el Catatumbo, una región golpeada por la violencia y las disputas entre grupos ilegales por el control de rutas del narcotráfico y otras economías ilícitas.
El bombardeo ocurre en medio de la creciente tensión entre el Gobierno nacional y el ELN, luego de varios episodios violentos registrados en el nororiente del país y los cuestionamientos sobre la continuidad de los diálogos de paz.











