La celebración por el bicampeonato de Junior de Barranquilla estuvo marcada por varios hechos de alteración del orden público registrados durante la noche del lunes en distintos puntos de la ciudad.
Riñas, enfrentamientos entre grupos de personas y el lanzamiento de botellas de vidrio obligaron la intervención de las autoridades en sectores donde cientos de aficionados se concentraron para festejar la conquista de la estrella número 12 del conjunto rojiblanco.
Batalla campal en el barrio San José
Uno de los incidentes más graves se presentó en la carrera 21, en inmediaciones de la calle Murillo, en el barrio San José, donde una multitudinaria celebración terminó en una pelea entre varias personas.
Según testigos, el enfrentamiento incluyó el lanzamiento de botellas de vidrio, situación que generó momentos de tensión y obligó al cierre de algunos establecimientos comerciales de la zona.
La intervención de las autoridades permitió controlar la situación y restablecer el orden en el sector.


Enfrentamientos en la Ciudadela 20 de Julio
Otro episodio de violencia se registró frente a la estación de Transmetro de Metrocentro, en la calle Murillo, donde varios jóvenes, algunos de ellos portando camisetas de Junior, protagonizaron enfrentamientos con piedras y botellas.
Los participantes bloquearon ambos carriles de la vía y causaron temor entre residentes y transeúntes de la Ciudadela 20 de Julio.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a grupos de personas enfrentándose en plena vía pública mientras otros ciudadanos intentaban alejarse del lugar.
Sin capturas reportadas
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre capturas relacionadas con estos hechos de vandalismo y desórdenes.
Sin embargo, la Policía adelanta la revisión de registros de cámaras de seguridad y material audiovisual para identificar a los responsables de los disturbios.
Transmetro suspendió operaciones anticipadamente
Como medida preventiva para proteger a usuarios, operadores e infraestructura, Transmetro suspendió su servicio a las 5:30 de la tarde del lunes, varias horas antes de la finalización habitual de la operación.
La decisión buscó reducir riesgos ante posibles ataques contra estaciones, buses y demás bienes del sistema de transporte masivo durante las celebraciones por el título obtenido por Junior.
Aunque la mayoría de los aficionados celebró de manera pacífica la conquista del campeonato, los hechos de violencia registrados en algunos sectores terminaron empañando una jornada que estuvo marcada por la alegría de miles de hinchas rojiblancos en Barranquilla.













