La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este jueves que el número de víctimas por los dos sismos que sacudieron el país el miércoles ascendió a 164 fallecidos y 971 personas heridas, mientras continúa vigente el estado de emergencia decretado por el Gobierno.
Según el más reciente balance oficial, la cifra de muertos pasó de 32 a 164, mientras que el número de lesionados aumentó de 700 a 971, en medio de las operaciones de búsqueda, rescate y atención a los afectados en las zonas más impactadas.
Rodríguez explicó que el Gobierno activó el estado de emergencia conforme a lo establecido en la Constitución, tras los terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que ocasionaron importantes daños materiales en varios estados del país.
Durante una alocución transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), la mandataria estuvo acompañada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
Además, aseguró que fue activada toda la red pública y privada de salud para atender a los heridos y reforzar la respuesta en las regiones afectadas.
USGS advierte sobre el potencial impacto del terremoto
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señaló que el terremoto de magnitud 7,5, registrado frente a la costa venezolana, podría dejar entre 10.000 y 100.000 fallecidos, de acuerdo con la evaluación preliminar realizada por su sistema PAGER.
El organismo emitió una alerta naranja por el posible impacto humano y económico del evento sísmico, una clasificación que indica un riesgo considerable de víctimas y pérdidas materiales.
No obstante, el USGS aclaró que esta proyección no corresponde a un balance oficial, sino a una estimación generada mediante modelos automáticos que consideran factores como la intensidad del movimiento del suelo, la población expuesta y la vulnerabilidad de las edificaciones en la zona afectada.
Las autoridades venezolanas continúan evaluando los daños y actualizando el balance de víctimas, mientras los organismos de emergencia mantienen las labores de rescate y asistencia en las áreas más afectadas por los terremotos.










