El director territorial de la Unidad de Restitución de Tierras, José Humberto Torres, expresó su preocupación por el incremento de los homicidios en el departamento del Atlántico y advirtió que, de mantenerse la tendencia actual, el año podría cerrar con más de mil asesinatos.
Las declaraciones fueron entregadas al término de la primera reunión del Comité de Justicia Transicional 2026, realizada en la Gobernación del Atlántico, donde el funcionario aseguró que la situación de seguridad «sigue siendo crítica y tiende a agravarse».
Torres afirmó que el departamento registra un incremento del 56 % en los homicidios frente al mismo periodo del año anterior. Explicó que, mientras en el primer semestre del año pasado se contabilizaron 434 asesinatos, este año la cifra asciende a 675 casos.
El funcionario manifestó su preocupación porque, pese a los recursos provenientes de la tasa de seguridad y del Fondo de Seguridad Territorial (Fonset), los indicadores de criminalidad continúan en aumento, especialmente en municipios del área metropolitana como Soledad.
En ese sentido, reveló que durante la reunión solicitó al gobernador del Atlántico realizar una evaluación sobre el destino de esos recursos y verificar si las inversiones ejecutadas están generando resultados en materia de seguridad.
«Hay que revisar qué ha ocurrido con esos recursos y si invertir en alumbrado público o en parques realmente está resolviendo el problema de seguridad. Es necesario replantear las prioridades porque las estadísticas demuestran que no estamos avanzando positivamente», sostuvo.
Torres también cuestionó la atención que reciben las víctimas del conflicto en el departamento. Indicó que, de más de 200.000 víctimas registradas, menos del 5 % se benefician de los programas departamentales, por lo que pidió fortalecer las políticas públicas dirigidas a esta población.
Frente a las propuestas de levantar la restricción al porte de armas para particulares, el director territorial consideró que esa no es la solución al problema de la violencia.
«Un incendio no se apaga con combustible. Se requieren decisiones de fondo y políticas estructurales para prevenir los homicidios y las extorsiones», afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades departamentales y del área metropolitana para adoptar estrategias más eficaces que permitan frenar el crecimiento de la violencia y evitar que el Atlántico continúe registrando un aumento en los asesinatos durante el presente año.











