El vigente campeón, Jannik Sinner, inició la defensa de su título de forma tan breve como contundente. Su estreno fue menos emocionante de lo previsto, marcado por una superioridad aplastante desde el primer juego y por el abandono prematuro de su rival, el francés Hugo Gaston, que se retiró por problemas físicos cuando el marcador reflejaba un claro 6-1 y 6-2.
El rendimiento del galo estuvo lejos de lo esperado y apenas logró incomodar al campeón. Aun así, no evidenció una dolencia concreta ni solicitó asistencia médica durante el encuentro. Fue al término del segundo set, tras solo 70 minutos de juego, cuando Gaston estrechó la mano de Sinner, se sentó en su banquillo y ocultó el rostro con una toalla, visiblemente decepcionado.
No era el inicio soñado para Sinner en su camino hacia una histórica tercera corona, que le permitiría igualar a leyendas como el serbio Novak Djokovic, el suizo Roger Federer, el sueco Mats Wilander o el estadounidense Andre Agassi. Incluso más exclusivo sería lograr tres títulos consecutivos, un hito que solo alcanzaron Jack Crawford, Roy Emerson y Djokovic. El tenista de San Cándido suma ya quince victorias seguidas y volvió a dejar patente su dominio, respaldado también por los precedentes ante Gaston, ambos saldados con triunfos claros.
El campeón, poseedor de cuatro títulos de Grand Slam —dos de ellos en este escenario— y principal rival en la lucha por el número uno mundial junto al español Carlos Alcaraz, apenas encontró oposición durante los cuatro primeros juegos. A partir de ahí, el duelo se decantó sin remedio.
“Vi que no sacaba bien, sobre todo en el segundo set. No es la forma en la que nos gusta ganar. Gaston es un jugador con mucho talento, tiene grandes golpes y se mueve bien. Tenía que jugar un tenis sólido, ser agresivo y así lo hice”, explicó Sinner a pie de pista.
“Estoy feliz de volver aquí y sentir este ambiente increíble”, añadió el italiano, que regresaba a la competición oficial tras las Finales ATP del pasado noviembre, después de disputar únicamente una exhibición en Corea del Sur junto a Alcaraz antes de aterrizar en Melbourne.












