El campeón defensor estuvo al borde de un serio contratiempo en su camino por revalidar el título continental. No haber avanzado directamente a los octavos de final tras la fase inicial obligó al equipo de Paris Saint-Germain a disputar un repechaje frente al AS Monaco, y el inicio del encuentro en el Stade Louis-II encendió todas las alarmas.
El conjunto dirigido por Luis Enrique se encontró rápidamente en desventaja. Antes de cumplirse el primer minuto, el delantero estadounidense Folarin Balogun adelantó al equipo local con un certero remate de cabeza. Poco después, el propio atacante firmó su doblete, colocando un inesperado 2-0 en apenas 18 minutos.
La reacción parisina no fue inmediata. Vitinha tuvo la oportunidad de descontar desde el punto penal, pero no logró convertir. Ante el panorama adverso, Luis Enrique movió el banquillo y dio ingreso a Désiré Doué a los 27 minutos. La decisión resultó clave: en apenas dos minutos, el joven atacante recortó distancias y devolvió la esperanza a los visitantes.
Antes del descanso, Doué volvió a inquietar, aunque su intento fue contenido por el guardameta. Sin embargo, Achraf Hakimi apareció atento para aprovechar el rebote y establecer el empate 2-2, un resultado que cambió el ánimo del partido.
En la segunda mitad, el Mónaco sufrió un golpe decisivo con la expulsión de Aleksandr Golovin, que dejó a su equipo con diez hombres. Con superioridad numérica, el PSG inclinó definitivamente la balanza. A los 67 minutos, Doué culminó su brillante actuación con una definición precisa que selló la remontada.
“La forma en que jugué no fue lo más importante. Lo más importante es la victoria. Hicimos el trabajo, así que estamos muy felices. Es mi trabajo ayudar al equipo”, declaró Doué tras el encuentro.
Con este resultado, el PSG toma ventaja en la eliminatoria y respira aliviado después de un inicio que amenazó con complicar seriamente su defensa del título.