El colombiano David Alonso vivió uno de los momentos más angustiosos de su joven carrera deportiva durante el Gran Premio de Tailandia de Moto2, tras verse involucrado en un accidente múltiple que hizo temer por su integridad física.
El piloto se encontró con la moto del australiano Senna Agius en plena trazada, justo en un cambio de dirección. Al no poder esquivarla, terminó impactando contra ella en su caída y, segundos después, fue embestido por detrás por el checo Filip Salač, que no tuvo margen de reacción. La violencia del golpe generó preocupación inmediata en el circuito.
Por fortuna, el equipo médico confirmó rápidamente que los tres pilotos estaban conscientes. Minutos más tarde, tras las primeras revisiones en el centro médico, se descartaron fracturas en Alonso, una noticia que alivió tanto a su entorno como a los aficionados. El propio piloto reconoció que, viendo la magnitud del accidente, el desenlace fue casi un milagro.
“Estoy bien y lo bueno es que no tengo nada roto. Pero me he asustado mucho porque ha sido un golpe muy fuerte. Cuando he sentido el golpe, es como si estuviera en la grava. No gritaba yo, era como que el cuerpo gritara. No me podía mover nada y no tenía control. Ha sido muy agobiante”, relató.
Alonso explicó que terminó muy adolorido, especialmente del pie izquierdo, la parte posterior de la pierna derecha y el hombro derecho, donde sufrió algunas heridas. “Estoy muy dolorido. Me duele el pie izquierdo bastante, la pierna derecha por detrás y el hombro derecho tiene alguna herida. Pero estoy bien. Nada, quiero descansar y recuperarme. Es lo único que quiero”, añadió.
Una vez se confirmó que el colombiano se encontraba fuera de peligro, la carrera continuó su curso. Su compañero en el equipo Aspar, Dani Holgado, logró cerrar el podio, finalizando tercero por detrás de Manu González e Izan Guevara.
Superado el susto, el objetivo del campeón de Moto3 es ahora centrarse en la recuperación para llegar en las mejores condiciones al Gran Premio de Brasil, que regresará al calendario del Mundial tras varias décadas de ausencia. Con tres semanas por delante, Alonso confía en dejar atrás un día tan duro como inolvidable.











