El británico George Russell se quedó con la victoria en el Gran Premio de Australia, en una emocionante carrera que marcó el inicio de la temporada de la Fórmula 1. El piloto de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team cruzó la meta por delante de su compañero Kimi Antonelli, completando un contundente 1-2 para la escudería alemana.
Se trata del 61.º doblete en la historia del equipo y el primero que registra la Fórmula 1 desde el Gran Premio de Las Vegas de 2024.
La victoria se cimentó en una estrategia clave de doble parada en fosos que permitió a Mercedes recuperar terreno tras un inicio complicado y superar el prometedor arranque de Scuderia Ferrari.
“Sabíamos que iba a ser desafiante”, comentó Russell tras la carrera. “Llegué a la parrilla, vi mi nivel de batería y prácticamente no tenía nada en el tanque. Tuve un mal comienzo y libré unas batallas muy apretadas con Charles”.
Russell, que había salido desde la pole position, tuvo un arranque lento. Lo mismo ocurrió con Antonelli, quien cayó hasta el séptimo puesto en las primeras vueltas.
Ese escenario fue aprovechado por Charles Leclerc, de Ferrari, quien tomó el liderato en la primera curva gracias a una mejor salida, impulsada por un turbo más pequeño que le permitió una carga más rápida y mayor aceleración inicial.
Antes de la largada, los aficionados locales vivieron un momento de frustración cuando el australiano Oscar Piastri, piloto de McLaren, sufrió un accidente mientras se dirigía a la parrilla. El incidente ocurrió en la cuarta curva y habría sido causado por un pico de energía en su unidad de potencia, lo que lo dejó fuera de competencia en su país antes de iniciar la carrera.
En otro de los puntos destacados del fin de semana, el mexicano Sergio Pérez terminó en la 16ª posición en el debut de Cadillac Formula One Team en la máxima categoría. Su compañero de equipo, Valtteri Bottas, finalizó en el 19º lugar.











