Sin Lamine Yamal de inicio, todavía lejos del cien por cien físico y reservado para los últimos veinte minutos, pero con Pedri como faro absoluto, el FC Barcelona firmó la mayor goleada de la Supercopa de España desde que se disputa en Arabia Saudí. El equipo de Hansi Flick se impuso con contundencia (5-0) a un Athletic Club muy frágil en defensa y selló su pase a la final sin apenas oposición.
El conjunto vasco, además, afrontó la semifinal sin Nico Williams, ausente por “pequeñas molestias”, y arrancó el encuentro con una energía que pronto se diluyó. En apenas dos minutos encadenó tres saques de esquina y Oihan Sancet dispuso de la primera ocasión clara, pero su disparo en el minuto 9 resultó demasiado blando y acabó en las manos de Joan García.
A partir de ahí, el Athletic fue desapareciendo del partido. Incluso fue pitado por buena parte del público presente en el Alinma Stadium de Yeda, que no llegó a llenarse para la semifinal: 50.141 espectadores de los 60.000 posibles. La afición saudí tuvo claro desde muy pronto a quién apoyar, y también a quién admirar: Pedri.
El centrocampista canario fue ovacionado cada vez que tocó el balón y, desde sus botas, nació todo el fútbol del Barça. Inició las dos primeras grandes ocasiones azulgranas y también finalizó la primera, aunque sin éxito. Unai Simón sostuvo a los suyos en ese tramo inicial, pero su resistencia duró poco.
Entre el minuto 22 y el 38, el FC Barcelona liquidó la semifinal. Cuatro goles encajados por el Athletic en apenas seis minutos rompieron definitivamente el partido y dejaron sin emoción un encuentro ya de por sí espeso. El desorden defensivo rojiblanco contrastó con la fluidez azulgrana, liderada por un Pedri omnipresente y acompañada por un ataque demoledor.
Con el duelo resuelto, Flick dio entrada a Lamine Yamal en el tramo final para que sumara minutos sin riesgos, mientras el Barça redondeaba la manita y confirmaba su candidatura al título. El Athletic, superado de principio a fin, se despidió de la Supercopa con una derrota dura que evidenció sus carencias ante un rival lanzado.