Junior avanzó con autoridad a los cuartos de final: venció 3-0 a Chicó

Junior certificó con todos los argumentos su paso a la próxima ronda de la Liga Colombiana, gracias a la magia de sus dos delanteros estelares, Teófilo Gutiérrez y Miguel Ángel Borja, la noche de este domingo en el estadio Metropolitano, al vencer 3-0 al Boyacá Chicó y finalizar sexto del todos contra todos.

Sí hubo a lo largo de todo este año un buen momento para seguir demostrando la jerarquía de Junior, ese fue este domingo por la noche, cuando recibió la visita del Boyacá Chicó. Era ganar, sí o sí.

No interesaba más nada, ni la falta de público ni los goles en otras latitudes. Ninguna otra cosa era más importante, que ganar el partido ante los ajedrezados. Así, aunque Rionegro ganara por cuatro o más goles, no habría peligro en las toldas.

Las primeras de cambio demostraron un equipo atropellado, con las ganas de salir a llevarse por el frente al rival, pero sin tener las ideas claras. Fue Teófilo Gutiérrez quien tuvo que ponerse el equipo al hombro para poner a todos en sintonía. Algo que ya sabe hacer el barranquillero hace mucho tiempo.

A los 18 minutos se comenzó a mover el tema para los locales. Teófilo armó desde atrás un pase para Miguel Ángel Blorja, quien sirvió de taco para la entrada veloz por la izquierda de Freddy Hinestroza, quien sacó un zapatazo a las manos del arquero Rogeiro Caicedo.

Las intervenciones de Caicedo se harían más recurrentes conforme avanzara el tiempo. Junior tenía que ser protagonista y así lo hizo, pero sin encontrar la fórmula de la efectividad.

A los 28 minutos de partido, y tras varias combinaciones de Junior, Teófilo soltó una bola para Hinestroza, que entró trepidante por la punta izquierda del área y conectar un tiro que se fue apenas desviado por el poste derecho de un Caicedo que se quedó como estatua y rezando para que la bola se fuera por un costado.

Los Tiburones apresaron el paso, el acoso en el área se hizo tremendo y en sus nervios, los boyacencesle dieron un rechazo a Teófilo quien tras pescar la bola, sacó un latigazo que se fue coqueto por un lado de la portería, sacando un suspiro en Barranquilla.

En los minutos finales, el portero visitante se hizo gran figura. A los 39, Fabián Viáfara se descolgó por la derecha y sacó un disparo que Caicedo sacó al tiro de esquina y en cobro de pelota quieta, fue Dani Rosero el que conectó un frentazo que se quedó en las manos del meta.

Así las cosas, con 0-0 mentiroso si se quiere, Junior se fue al descanso sin haber sufrido ni un tiro a la portería de Sebastián Viera. Luis Amaranto Perea tenía un momento complicado al frente, mantener la agresividad en los suyos, pero sin dejar que cayeran en el desespero.

El problema radicó que a la hora de irse al camerino, Águilas ya ganaba por un tanto y nada más empezar el complemento, ya estaban ganando dos a cero. Solo necesitaban dos más para desplazar a los Tiburones de la tabla, si es que los rojiblancos no lograban el triunfo.

Junior tuvo las acciones para abrir el marcador a los 60 minutos, luego de una pared entre Teófilo y James, el primero entró en el área para servir un pase atrás a Miguel Ángel Borja, que no logra sacar un remate de respeto y desde el piso un defensor rechazó.

Pero de tanto encimar, al final llegó el error del Chicó. A los 69 minutos, el juez central decretó un penal sobre Hinestroza, por una tenue falta en la espalda. Una pena máxima en el momento en que Águilas ganaba 3-0.

Frente a la pelota, un sereno Miguel Ángel Borja se ubicó y de frente a la esférica, sacó su pierna derecha para cruzar el disparo y anidar la bola bien pegada al poste y dejar sin opción al portero Caicedo. El gol de la clasificación al fín llegó, a veinte minutos del final.

Tras unos cuantos minutos de trámite, Borja sirvió un pase en profundidad para Hinestroza que desbordó y tocó al segundo palo donde Teófilo entró a matar con la punta del zapato y poner la bola en las redes. Todo en calma, todo correcto. Teófilo, el más claro en la noche, sentenció la clasificación justo cuando Águilas ya ganaba 4-0.

Pero cómo no podían quedar dudas, Miguel Ángel Borja le dio la tercera puñalada de la noche a la ruana boyacense, a los 82 de compromiso. Tras un desborde de Gabriel Fuentes, Borja quedó mano  mano con el portero, a quien eludió para guardar las bola en las redes, para su onceavo gol que lo ponía al tope de la tabla de artilleros.

Así las cosas, Junior finalizó en la sexta casilla de la tabla, con 33 puntos y ahora esperará hasta mañana en la noche para conocer a su rival, luego del sorteo que se realizará en Bogotá, en las instalaciones de la Dimayor, donde al quedar el los últimos cuatro clasificados tendrá que esperar a ver contra quien queda sembrado, entre Santa Fe, Tolima, Nacional y Cali.

Por Andrés Noé Gómez 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *