Junior de Barranquilla volvió a tocar la gloria. El conjunto rojiblanco se consagró bicampeón de la Liga Colombiana y alcanzó la estrella número 12 de su historia al superar a Atlético Nacional en la gran final del campeonato.
Aunque el equipo barranquillero perdió 1-0 en el estadio Atanasio Girardot, la amplia ventaja obtenida en el partido de ida, cuando goleó 3-0 en Barranquilla, resultó suficiente para asegurar el título y confirmar el exitoso proceso liderado por el técnico uruguayo Alfredo Arias, quien suma su segundo campeonato consecutivo con el club.
Una final de resistencia y carácter
Lejos de repetir episodios dolorosos del pasado en Medellín, Junior afrontó el compromiso con personalidad y disciplina táctica, neutralizando gran parte de las virtudes ofensivas de Nacional.
Durante buena parte del primer tiempo, el equipo rojiblanco logró controlar las acciones e incluso generó peligro mediante rápidas transiciones lideradas por Luis Fernando Muriel, Ómar Albornoz Barrios y Bryan Castrillón.
Mientras tanto, la defensa juniorista respondió con firmeza ante los intentos del conjunto antioqueño. Una de las figuras fue nuevamente el defensor Daniel ‘Cacha’ Rivera, quien limitó la influencia de Alfredo Morelos, principal referente ofensivo del cuadro verdolaga.
Nacional comenzó a acercarse con mayor peligro en el tramo final de la primera parte. Un gol de Andrés Felipe Román fue invalidado por fuera de lugar al minuto 30, mientras que remates de Milton Casco y Morelos se estrellaron contra los postes del arco defendido por Mauro Silveira.
El gol de Cardona y el penal desperdiciado
La presión del equipo local aumentó en la segunda mitad con el ingreso de Edwin Cardona, quien logró abrir el marcador al minuto 55 y devolvió la ilusión a la afición verdolaga.
Poco después, Nacional tuvo la oportunidad de acercarse aún más en la serie cuando el árbitro Carlos Betancur sancionó un penal por una acción entre Silveira y Morelos.
Sin embargo, el delantero antioqueño desperdició el cobro al enviar el balón por fuera de la portería, una acción que terminó siendo decisiva para el desenlace de la final.
Los jugadores de Junior celebraron el fallo como si se tratara de una anotación propia, conscientes de que el tiempo comenzaba a jugar a su favor.
Junior también tuvo opciones para liquidar la serie
A pesar de la presión constante de Nacional, Junior encontró espacios para el contragolpe y estuvo cerca de sentenciar la final con dos llegadas claras de Canchimbo, quien no logró concretar frente al arco rival.
En los minutos finales, el VAR volvió a intervenir por una posible mano de Fabián Ángel dentro del área. Tras revisar la jugada, el árbitro determinó que no existía infracción sancionable.
La celebración de una nueva estrella
Cuando Carlos Betancur señaló el final del encuentro, los jugadores rojiblancos estallaron en celebración. Algunos, como Barrios y Fabián Ángel, no pudieron contener las lágrimas, mientras que otros levantaron los brazos en señal de victoria.
La alegría también se trasladó a Barranquilla, donde miles de aficionados salieron a las calles para festejar una nueva consagración del equipo de sus amores.
Con este título, Junior alcanza 12 campeonatos de Liga, logra el bicampeonato del fútbol colombiano y reafirma su lugar entre los clubes más exitosos del país, en una temporada que quedará marcada por el carácter, la solidez defensiva y la capacidad del equipo para responder en los momentos decisivos.












