El Junior de Barranquilla rechazó “de manera enérgica” los hechos de violencia registrados en Cartagena tras el partido ante Palmeiras por la Copa Libertadores, que dejaron como saldo la muerte de Gabriel Alfredo Acosta Navas, de 31 años, en el barrio Escallón Villa.
A través de un comunicado, el club manifestó que estos actos ponen en riesgo la vida e integridad de las personas y afectan el verdadero sentido del deporte.
“Estos hechos no solo ponen en riesgo la vida y la integridad de las personas, sino que empañan el espíritu deportivo que debe prevalecer en cada competencia”, indicó la institución.
El equipo rojiblanco enfatizó que las agresiones y manifestaciones que promueven el odio y la confrontación no tienen justificación, al tiempo que expresó su preocupación por el impacto de estos hechos en la ciudadanía y en la imagen del fútbol colombiano.
Asimismo, Junior manifestó su solidaridad con las personas afectadas y sus familias, e hizo un llamado a los aficionados de Barranquilla y Cartagena, así como a los seguidores del fútbol en la región Caribe, para fortalecer la convivencia y promover el respeto.
El club también reiteró su disposición para trabajar de manera articulada con las autoridades y la comunidad, con el objetivo de fomentar espacios seguros, responsables y libres de violencia en el fútbol.
