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Así será la localía de Junior por obras en el Metropolitano: Romelio Martínez y Cartagena, las sedes para el semestre

Las obras de remodelación del estadio Metropolitano obligarán al Junior de Barranquilla a modificar su logística deportiva. El equipo jugará como local en el Romelio Martínez para la Liga y trasladará sus partidos de Copa Libertadores a Cartagena, según confirmó la dirigencia.

Con el inicio próximo de las obras de remodelación del estadio Metropolitano Roberto Meléndez, el Junior de Barranquilla se prepara para afrontar un semestre marcado por cambios logísticos profundos, tanto en el manejo de la localía como en la relación con sus abonados y la planificación de sus compromisos internacionales.

El encargado de entregar los detalles fue Héctor Fabio Báez, gerente deportivo del club, quien explicó cómo se organizará el calendario del equipo mientras el principal escenario deportivo de la ciudad entra en intervención. El plan contempla el regreso al estadio Romelio Martínez para los partidos del torneo local y una mudanza temporal a Cartagena para los encuentros de la Copa Libertadores.

Romelio Martínez: regreso al corazón de la ciudad

Debido a las obras en el Metropolitano, conocido como el ‘Coloso de la Ciudadela’, Junior volverá a jugar en el estadio Romelio Martínez, un escenario histórico para la institución, pero con limitaciones importantes de aforo. De acuerdo con Báez, la capacidad habilitada sería de aproximadamente 11.500 espectadores, una cifra considerablemente menor frente a la del Metropolitano.

Ante este panorama, la directiva tomó una decisión estratégica: priorizar a los abonados.
Lo que queremos es vender la totalidad abonada para que el equipo tenga el estadio siempre lleno”, explicó el directivo, al señalar que la política de abonos será clave para garantizar acompañamiento constante y estabilidad financiera durante el semestre.

Para optimizar el espacio disponible, el club trabaja en la adecuación de sectores adicionales dentro del escenario. Sin embargo, Báez aclaró que la tribuna sur solo contará con mil sillas, lo que refuerza la necesidad de una planeación cuidadosa en la venta de entradas.

Impacto en la prensa y la logística

Las restricciones de espacio no solo afectarán a los hinchas. El gerente deportivo también anticipó cambios en la logística para los medios de comunicación, debido a las características del Romelio Martínez.

Los espacios para la prensa van a ser mucho más reducidos, pedimos comprensión”, señaló Báez, dejando claro que el club deberá reorganizar acreditaciones y zonas de trabajo para periodistas y transmisiones, mientras duren las obras en el Metropolitano.

Este ajuste logístico se suma a otros retos operativos, como el control de accesos, la seguridad y la movilidad en un estadio ubicado en una zona más central de la ciudad.

Cartagena, sede para la Copa Libertadores

Para los compromisos internacionales, Junior no jugará en Barranquilla. La dirigencia confirmó que el estadio Jaime Morón León de Cartagena será la sede para los partidos de la Copa Libertadores, una decisión que responde tanto a los trabajos en el Metropolitano como a la necesidad de contar con un escenario que cumpla con las exigencias del torneo continental.

Báez descartó cualquier inconveniente técnico con el escenario cartagenero y recordó que ya ha sido sede de eventos de alto nivel.
El estadio está apto. No tendríamos ningún inconveniente para jugar allá”, aseguró, al mencionar antecedentes como la realización del Sudamericano Sub-17 y otros torneos internacionales.

La elección de Cartagena también busca garantizar una alta asistencia de público, aprovechando la cercanía geográfica y el atractivo turístico de ‘La Heroica’, que podría convertirse en un punto de encuentro para la hinchada rojiblanca en los partidos continentales.

Un semestre de transición para Junior

La combinación de Romelio Martínez para la Liga y Jaime Morón para la Libertadores marca un semestre atípico para Junior, que deberá adaptarse rápidamente a escenarios distintos, rutinas de viaje y una relación diferente con su afición.

Desde la dirigencia, el mensaje es claro: los cambios son temporales y responden a un objetivo mayor. Las obras en el Metropolitano buscan modernizar el estadio y mejorar la experiencia a largo plazo, mientras el club apuesta por mantener la competitividad deportiva y el respaldo de su hinchada durante este período de transición.

Con esta planificación, Junior inicia una nueva etapa fuera de su casa tradicional, confiando en que el respaldo de los abonados, la adaptación logística y el acompañamiento de la afición permitan atravesar el semestre sin perder fortaleza como local.

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