Leonard Williams, anticipaba que el duelo por el campeonato de la NFC se desarrollaría de esta manera: un tercer enfrentamiento en la temporada entre Seattle y sus rivales divisionales, los Los Angeles Rams.
Williams, pieza clave de una defensa que ha sido la más efectiva de la NFL en puntos permitidos, conoce de primera mano el talento de la ofensiva de los Rams, considerada la más explosiva de la liga. En diciembre, Los Ángeles acumuló 581 yardas frente a Seattle en un partido que los Seahawks terminaron ganando 38-37 en tiempo extra.
Pese a ese antecedente, Williams se mostró confiado en el grupo que lo rodea y en la respuesta que darán el domingo en Seattle.
“Simplemente esperaba que sucediera de esta manera”, señaló.
“Es interesante que pareciera que los Niners y Rams son los únicos dos equipos contra los que hemos jugado en más de un mes. Eso habla de lo fuerte que ha sido esta división. Mucho respeto por ambos, pero tengo aún más confianza en mi equipo. La forma en que hacemos las cosas aquí es especial para mí”.
Poco más de un mes después de aquel duelo épico, los Rams llegan con ánimo de revancha ante los Seahawks, primeros preclasificados de la conferencia, con un boleto al Super Bowl en juego. “Entendemos las circunstancias y lo que este partido significa para quienes están afuera, y si podemos seguir jugando o no, pero en el día a día nos preparamos como siempre”, afirmó el mariscal de campo de Los Ángeles, Matthew Stafford, finalista al premio al Jugador Más Valioso de la temporada 2025.
Los Rams ya saben lo que es vencer a Seattle este año: ganaron 21-19 el primer cruce, en noviembre, apoyados por una defensa que interceptó cuatro veces al quarterback de los Seahawks, Sam Darnold.












