Los Lakers de Los Ángeles rindieron homenaje a una de las figuras más influyentes de su historia al develar una estatua de Pat Riley fuera de su arena en el centro de la ciudad. El reconocimiento celebra al entrenador que fue el arquitecto de la dinastía del “Showtime”, etapa dorada que marcó a la franquicia durante la década de 1980.
Riley estuvo presente en la ceremonia realizada el domingo, cuando se reveló la figura de bronce de 2,43 metros. La escultura lo representa con uno de sus característicos trajes de Giorgio Armani, un estilo que se convirtió en sello personal durante su carrera en los banquillos. La estatua quedó instalada en Star Plaza, junto a las de Kareem Abdul-Jabbar y Magic Johnson, pilares fundamentales de los cinco campeonatos conquistados por los Lakers en los años 80.
El legado de Riley con la organización es amplio. Fue asistente en el primero de esos títulos antes de asumir como entrenador principal en 1981, decisión tomada por el entonces propietario Jerry Buss. Sin experiencia previa como técnico, Riley condujo al equipo a cuatro campeonatos más y alcanzó siete Finales de la NBA en nueve temporadas.
“El tiempo ha pasado tan rápido. Siento que en todo lo que he hecho he sido bendecido. Estuve rodeado de grandeza”, expresó Riley durante el acto, visiblemente emocionado.
A sus 80 años, Riley también dejó huella en Nueva York y Miami, donde continúa vinculado al Miami Heat como presidente. Sin embargo, siempre ha reconocido que sus raíces en la NBA están en Los Ángeles. Tras dos décadas con los Lakers como jugador, comentarista y entrenador, el miembro del Salón de la Fama conquistó seis anillos con la franquicia y consolidó un legado que ahora queda inmortalizado en bronce.












