Yassine Bounou detuvo dos penales y Youssef En-Nesyri anotó el decisivo para que el anfitrión Marruecos se asegurara una victoria por 4-2 en la tanda de penaltis sobre Nigeria tras su empate 0-0 en una tensa semifinal de la Copa Africana de Naciones en Rabat ayer miércoles.
Marruecos, que busca su primer título continental en 50 años, se enfrentará a Senegal, campeón de 2021, en el partido decisivo del domingo en Rabat, mientras que Nigeria se enfrentará a Egipto en el partido por el tercer puesto un día antes.
Los 120 minutos previos a la tanda de penaltis tuvieron pocas ocasiones claras para ambos equipos, pero fue Marruecos el que creó las mayores oportunidades, aunque fueron negadas por algunas excelentes atajadas del portero nigeriano Stanley Nwabali.
Nigeria llegó a la semifinal con el mejor récord goleador de la competición, pero ofreció muy poco en ataque en una exhibición floja.


Y cuando Samuel Chukwueze y Bruno Onyemaechi vieron cómo sus penales, aunque poco convincentes, eran detenidos en la tanda de penaltis, se quedaron reflexionando sobre una actuación que mostró poca ambición.
Marruecos se mostró tan trabajador y eficiente como lo ha sido durante toda la competición, aunque aún no ha encontrado su mejor forma.
Están al borde de su primera corona continental desde 1976, pero su mayor desafío les espera en un impresionante equipo de Senegal que
venció a Egipto por 1-0 gracias al gol de la victoria de Sadio Mané en la primera semifinal en Tánger el miércoles.












