El juicio contra Gisela Dahiana Madrid, la enfermera acusada de ser responsable de la muerte de Diego Maradona, fue suspendido este jueves. La medida responde a un pedido de nulidad formulado por los abogados de Dalma y Gianinna Maradona, hijas del astro, quienes sostienen que el proceso judicial no tiene validez. Madrid iba a ser juzgada de manera independiente, junto a otros acusados, pero la situación ahora está en el limbo tras la decisión de la jueza María Coelho.
La enfermera había solicitado un juicio por jurado popular, lo que la habría llevado a enfrentar un proceso separado al de los otros siete trabajadores de la salud, quienes también están imputados por homicidio simple con dolo eventual en relación con la muerte de Maradona. Durante una de las audiencias preliminares, los abogados de las hijas del exfutbolista presentaron un planteo de nulidad que contó con el respaldo de la Fiscalía y las demás querellas, lo que llevó a la jueza Coelho a suspender la audiencia de forma indefinida.
El fundamento de la nulidad se basa en la anulación del juicio de los siete trabajadores de la salud, ocurrido el pasado 29 de mayo, luego de que se desatara un escándalo debido a la participación de una de las juezas en un documental sobre el caso. Fabián Améndola, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, argumentó que, al haber sido anulado el juicio original, también debía considerarse inválido el proceso que separaba a Madrid en un juicio paralelo.
La defensa de las hijas de Maradona insistió en que cualquier decisión tomada dentro de un proceso anulado carecía de validez. «No queremos someternos a un juicio sobre el que pesa una causal de nulidad», declaró Améndola. La jueza Coelho, después de escuchar a todas las partes involucradas, decidió suspender la audiencia hasta que se determine el alcance de la nulidad.
Por su parte, Fernando Burlando, otro de los abogados de las hijas de Maradona, acusó a Madrid de haber fallado en sus responsabilidades profesionales. En sus declaraciones, Burlando sostuvo que la enfermera fue uno de los factores que contribuyó a la precaria situación en la que Maradona se encontraba antes de su fallecimiento, mencionando que los enfermeros encargados de su cuidado ni siquiera tomaban sus signos vitales.