La Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas) presentó una nueva edición del Pulso a la Formalidad, un análisis elaborado con información de las 27 cajas de compensación familiar afiliadas al gremio.
Según el informe, Colombia inició 2026 con una formalidad laboral que avanza a un ritmo moderado y con una composición cambiante. Durante el primer trimestre del año, el promedio mensual de trabajadores dependientes afiliados al Sistema de Compensación Familiar alcanzó los 8,5 millones, mientras que los trabajadores independientes crecieron 11,7 %, un ritmo siete veces superior al de los dependientes, al pasar de 225.000 a 250.000 afiliados.
Los mayores incrementos regionales se registraron en Chocó (6,5 %), Santander (6,2 %) y Magdalena (6,1 %), mientras que Tolima fue el único departamento que presentó una caída (-0,1 %). Por su parte, Bogotá-Cundinamarca y Valle del Cauca crecieron apenas 0,8 %.
«El empleo informal está creciendo mucho más rápido que el empleo formal. Uno de los principales puntos de reflexión es qué vamos a hacer con toda esa masa de trabajadores que hoy está por fuera del sistema de protección social. Ser informal no significa no estar trabajando; significa trabajar sin contar con toda la red de protección que ofrece la seguridad social en Colombia», afirmó Adriana Guillén, presidenta ejecutiva de Asocajas.
El número de empresas aportantes creció 4,2 %, al pasar de 710.000 a 740.000. La expansión estuvo liderada por microempresas y pequeños empleadores, especialmente del sector servicios. Cada nuevo aportante incorporó, en promedio, 4,5 trabajadores al Sistema, lo que confirma que la formalización continúa expandiéndose desde pequeñas unidades productivas y nuevos empleadores.
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el crecimiento de los hogares que formalizan la vinculación de trabajadoras y trabajadores del servicio doméstico.
El incremento del salario mínimo en 2026 produjo una recomposición en las categorías de afiliación. La Categoría A (trabajadores con ingresos de hasta dos salarios mínimos mensuales legales vigentes – SMMLV) aumentó 6,1 %, mientras que la Categoría C (trabajadores con ingresos superiores a cuatro SMMLV) disminuyó 23,9 %, como resultado de los nuevos umbrales de clasificación establecidos por el salario mínimo.
Por otro lado, el informe confirma que la sostenibilidad del Sistema de Compensación Familiar continúa apoyándose en un modelo solidario. Mientras las microempresas representan cerca del 70 % de los aportantes y generan el 11,5 % de los recursos, las grandes empresas, que corresponden aproximadamente al 1 % de los aportantes, financian el 53,7 % de los aportes al Sistema.