La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) cuestionó el incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional para 2026 y advirtió sobre “grandes riesgos para los hogares colombianos y la economía del país”.
De acuerdo con el gremio, el aumento fijado por el presidente Gustavo Petro —que eleva el salario mínimo a $1.746.882, o $2.000.000 si se incluye el auxilio de transporte— fue una decisión adoptada de manera unilateral, sin consenso en la mesa de concertación.
En un comunicado, la Andi señaló que esta medida puede generar efectos negativos sobre la inflación, el aumento de precios de múltiples bienes y servicios, el empleo formal y las finanzas públicas.
“La inflación, sin duda, es una de las variables que más afecta a los ciudadanos en condición de mayor vulnerabilidad”, advirtió el gremio, al señalar que los incrementos salariales elevados suelen trasladarse a los costos de producción y al consumidor final.
Asimismo, expresó preocupación porque la decisión se tomó en un contexto en el que el propio Gobierno ha declarado una situación de emergencia económica, recordando que cada aumento del 1 % en el salario mínimo implica cerca de $400.000 millones adicionales en gasto público, según estimaciones técnicas.
Finalmente, la Andi reiteró que ha manifestado en distintas ocasiones, tanto ante el Gobierno Nacional como ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), su preocupación por la falta de convocatoria y participación efectiva de empleadores y trabajadores en la definición de la política laboral del país.