Este miércoles se cumplieron diez días desde que los productores de arroz iniciaron un paro nacional, en medio de la incertidumbre frente a los precios del arroz paddy verde y la presión que representa la competencia internacional. El gremio exige condiciones más equitativas que garanticen la sostenibilidad del cultivo.
Las conversaciones con el Gobierno comenzaron hace dos días. Según informó el Ministerio de Agricultura a través de su cuenta en X, el objetivo es construir acuerdos que respondan a las necesidades del sector arrocero, fundamental para la seguridad alimentaria del país.
Uno de los avances es la aceptación del proyecto de resolución sobre libertad regulada de precios para el arroz paddy verde, que permitiría establecer un valor mínimo de compra y evitar así que los pequeños y medianos productores vendan por debajo de sus costos.
“Con el Comité Nacional del Paro logramos avanzar en una fórmula. Ahora estamos ajustando los aspectos técnicos del precio”, explicó la ministra Martha Carvajalino.
Por su parte, Gabriel Núñez, representante de los arroceros del Tolima, indicó en entrevista con Noticias Caracol que esperan una respuesta concreta del Gobierno sobre los puntos discutidos en la reunión del martes en la noche. En particular, señaló que el precio mínimo sigue siendo uno de los asuntos más sensibles en la mesa de diálogo.
Los productores han propuesto un precio base de $205.000 por tonelada de arroz paddy verde (alrededor de 50 dólares), ajustado por regiones para evitar pérdidas económicas que afectan especialmente a los agricultores de menor escala.
Bloqueos y pérdidas
A pesar del avance en las negociaciones, el paro se mantiene activo y persisten los bloqueos en vías de departamentos como Tolima, Huila y Arauca.
El gremio arrocero advierte que, debido a los bajos precios actuales, por cada hectárea cultivada se pierden hasta 2,8 millones de pesos, lo que pone en riesgo la estabilidad financiera de miles de familias.
Este es el segundo paro que realiza el sector en lo que va del año. El primero, en marzo, terminó con acuerdos que, según los agricultores, el Gobierno no ha cumplido.
Del cultivo de arroz en Colombia dependen alrededor de 500.000 familias, lo que equivale a más de 2,5 millones de personas. Las principales zonas productoras están en los Llanos Orientales (Meta y Casanare) y la región centro (Tolima y Huila), que concentran la mayor parte de la producción nacional.