Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, denunció que en estos momentos el sector está siendo víctima del denominado “cartel de la insolvencia” y reveló que hace 10 años había reportes de 400 casos, cifra que en 2025 aumentó a 20.000 y que para este año se proyecta que llegue a 35.000 casos.
Advirtió que quien hace mal uso de esta figura y solicita créditos que no pretende pagar se cierra las puertas al sistema financiero formal, afecta su historial crediticio y se expone a procesos penales.
El dirigente gremial señaló que existe una estructura criminal detrás de lo que denominó el “cartel de la insolvencia”, integrada —según dijo— por grupos de abogados asesores y centros de conciliación que recurren a maniobras irregulares para facilitar el acceso indebido a este mecanismo. En algunos casos, se ha identificado la creación de deudas ficticias con el propósito de cumplir requisitos y promover acuerdos lesivos para los acreedores reales.
“Se han detectado situaciones recurrentes que nos permiten advertir sobre una estructura criminal, un cartel de la insolvencia a través de asesorías para evadir el pago de obligaciones con el sistema financiero, el sector real, las telcos, los proveedores, entre otros, lo que genera consecuencias para los implicados como la pérdida de confianza, el reporte a las centrales de riesgo, barreras de acceso al crédito e incluso consecuencias penales”, afirmó.
Vale la pena mencionar que el uso indebido de la figura de insolvencia, sin una necesidad real y con el único propósito de evadir el pago de obligaciones, afecta la confianza en los deudores, incrementa las exigencias para el acceso al financiamiento y encarece el costo del crédito.
Por su parte, Diana Talero, presidenta del Instituto Colombiano de Derecho Concursal, advirtió que la figura de la insolvencia fue creada para deudores que realmente enfrentan una situación de crisis, no para evadir obligaciones. Asimismo, señaló que los abogados que adelanten estos procesos de forma irregular podrían perder su tarjeta profesional e incluso enfrentar penas de prisión.