El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció la imposición de una tasa de seguridad del 30 % a todas las importaciones provenientes de Colombia, una decisión que, según explicó, responde a la falta de cooperación del país vecino en la lucha contra los grupos criminales que operan en la frontera.
El anuncio fue hecho a través de su cuenta en X, donde el mandatario señaló que Ecuador ha insistido en el diálogo bilateral pese a mantener un déficit comercial superior a los 1.000 millones de dólares anuales frente a Colombia.
“Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”, afirmó Noboa.
El jefe de Estado precisó que la medida comenzará a regir desde el primero de febrero y se mantendrá vigente hasta que exista un compromiso real y acciones concretas para enfrentar de manera conjunta el narcotráfico y la minería ilegal en la zona fronteriza.
Las autoridades ecuatorianas han reiterado que gran parte de la droga incautada en su territorio proviene de Colombia o es movilizada a través de zonas limítrofes. Una de las más recientes operaciones se registró el 6 de enero, cuando el Ejército decomisó 2,2 toneladas de estupefacientes en la provincia amazónica de Sucumbíos, fronteriza con Nariño y Putumayo.
Según las investigaciones preliminares, la droga pertenecería a los Comandos de la Frontera, un grupo disidente de la extinta guerrilla de las FARC, al que el Gobierno ecuatoriano también atribuye el asesinato de once militares, ocurrido el 9 de mayo durante un operativo contra la minería ilegal en la Amazonía.
Tras ese ataque, Noboa catalogó a esta organización y a otros grupos como “grupos armados organizados”, entre ellos el Frente Oliver Sinisterra y las Disidencias Comuneros del Sur, incorporándolos como enemigos dentro del “conflicto armado interno” declarado en Ecuador desde enero de 2024.
En medio de este panorama, el Gobierno ecuatoriano anunció el pasado 24 de diciembre que mantendría abierto un solo paso fronterizo con Colombia y Perú, bajo criterios de seguridad nacional para contener el avance del crimen organizado.
Rodeado por los dos mayores productores mundiales de cocaína, con puertos estratégicos en sus costas y una economía dolarizada, Ecuador se ha consolidado en los últimos años como un corredor clave del narcotráfico hacia Europa y Norteamérica.
De acuerdo con cifras oficiales, en 2025 Ecuador decomisó 214,53 toneladas de droga, una reducción frente al récord de 294,61 toneladas incautadas en 2024, aunque las autoridades insisten en que el fenómeno sigue representando una de las mayores amenazas para la seguridad nacional.