La Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, expresó su preocupación por la inclusión del artículo 37 en el proyecto de ley 277-25S–058 24C, que crea una póliza obligatoria de Responsabilidad Civil Extracontractual asociada a la licencia de conducción, adicional al SOAT.
La propuesta, que ya se encuentra en cuarto debate en el Congreso de la República, tendría que ser asumida por más de 13 millones de personas, según datos del RUNT.
El gremio asegurador afirmó que comparte el propósito del proyecto de fortalecer la seguridad vial y reducir la siniestralidad mediante la creación y regulación del sistema de sanción por puntos y del sistema de licenciamiento gradual para conductores. Sin embargo, considera inconveniente e inviable la creación de un nuevo seguro obligatorio y solicita la eliminación del artículo.
Entre las razones expuestas está que la aplicación del seguro se hace sobre la licencia de conducción, cuando el riesgo asegurable surge del uso del vehículo y de la actividad efectiva de conducción. Ser titular de una licencia vigente no significa, por sí solo, que una persona esté generando un riesgo real, pues puede no conducir habitualmente, no tener vehículo o no participar de manera efectiva en la circulación vial.
La propuesta impone la obligación sobre un criterio personal y variable, en lugar de hacerlo sobre quien realmente genera el riesgo, es decir, la persona que conduce un vehículo identificable, que ha sido la lógica del aseguramiento obligatorio en materia de tránsito en Colombia.
Según Fasecolda, la iniciativa desconoce elementos técnicos y jurídicos necesarios para un análisis de nota técnica exigido por la Superintendencia Financiera de Colombia para la comercialización de seguros. Además, advierte que el artículo 37 fue incorporado sin una discusión técnica previa con el sector asegurador, pese a que crea un seguro obligatorio cuyo diseño, operatividad y sostenibilidad dependen de variables que deben ser evaluadas con quienes asumen y administran el riesgo.
El gremio señala que este requerimiento no ha sido objeto de análisis dentro de la estructura de costos y valores del seguro obligatorio ni del voluntario, lo que podría traducirse en gastos adicionales sobre las primas, afectando la viabilidad financiera del seguro y trasladando esa carga a los usuarios.
La medida, advierte Fasecolda, tendría un efecto regresivo y plantea dudas de proporcionalidad. En la práctica, un mismo vehículo suele ser utilizado por varios miembros del hogar; si el seguro se exige por licencia y no por vehículo, cada conductor tendría que adquirir una póliza distinta para cubrir un mismo riesgo, lo que multiplicaría el gasto de los hogares sin aumentar de manera equivalente la protección.