La decisión del Gobierno nacional de crear un aumento temporal del 2% sobre los ingresos brutos de las compañías hidroeléctricas y termoeléctricas ubicadas en zonas afectadas por las fuertes lluvias podría representar un incremento en los pagos del sector cercano a los $300 mil millones.
Según anunció el Ministerio de Ambiente, el mecanismo aplicará únicamente a empresas localizadas en Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó.
Frente a la medida, el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda, expresó preocupación por el impacto financiero que representan los nuevos impuestos establecidos en el decreto de emergencia económica.
De acuerdo con cálculos preliminares del gremio, las empresas de generación hidráulica y térmica ubicadas en las zonas declaradas en emergencia enfrentarían cargas tributarias adicionales por cerca de $330 mil millones, lo que, según advirtió, podría traducirse en un incremento en las tarifas para los usuarios finales.
Castañeda explicó que el decreto introduce dos gravámenes que afectan directamente la estructura de costos de las generadoras. El primero corresponde a un impuesto al patrimonio del 0,5% para 2025, cuyo recaudo estimado en el sector eléctrico asciende a $260.000 millones.
El segundo componente es un aumento en las transferencias ambientales contempladas en la Ley 99. Bajo el nuevo esquema, las generadoras hidráulicas pasarán de pagar del 4% al 6%, mientras que las térmicas subirán del 6% al 8%.
El gremio señaló que continuará evaluando el alcance de las medidas y su posible impacto en la sostenibilidad financiera del sector eléctrico.