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S&P rebaja calificación crediticia de Colombia a ‘BB-’ por debilidad fiscal y alta deuda

La calificadora advirtió sobre la limitada flexibilidad fiscal, el aumento del déficit y la incertidumbre económica, y no descartó nuevas rebajas en los próximos meses.

La agencia S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia de Colombia de ‘BB’ a ‘BB-’, al tiempo que redujo la nota a largo plazo en moneda local de ‘BB+’ a ‘BB’, citando debilidades fiscales y económicas persistentes.

De acuerdo con la firma, la decisión responde a la limitada flexibilidad fiscal, la elevada carga de deuda, la débil posición externa y el moderado PIB per cápita del país.

S&P también advirtió que la política fiscal se ha vuelto menos predecible, especialmente tras la decisión del Gobierno de suspender la regla fiscal el año pasado, sumado a un entorno político que no ha facilitado la aprobación de reformas tributarias estructurales.

“El elevado gasto público primario, las altas tasas de interés y la recaudación de ingresos inferior a la esperada han generado grandes déficits desde 2024”, indicó la calificadora. Según el informe, este escenario ha incrementado las expectativas de inflación, lo que llevó al Banco de la República a endurecer su política monetaria.

No obstante, la agencia destacó la flexibilidad monetaria del banco central y los mecanismos implementados para proteger al país frente a choques externos, así como la estabilidad institucional y democrática de Colombia. Sin embargo, advirtió que estas fortalezas se ven contrarrestadas por persistentes problemas de seguridad.

S&P Global Ratings señaló que podría volver a bajar la calificación en un plazo de 6 a 18 meses si los déficits fiscales superan las previsiones y generan mayores salidas de capital, así como un incremento de la deuda externa.

“Esto haría a Colombia cada vez más vulnerable a las perturbaciones externas”, advirtió la agencia, que también alertó sobre una eventual rebaja si se debilita la credibilidad del Banco de la República y su capacidad para implementar la política monetaria.

Con esta decisión, Colombia profundiza su posición dentro del grado especulativo, en medio de crecientes presiones fiscales y retos económicos a mediano plazo.

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