Al menos 21 personas murieron y decenas resultaron gravemente heridas tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad que posteriormente chocó contra otro convoy que circulaba por la vía contigua en sentido contrario, a la altura del municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, España.
El siniestro involucró a un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 6:40 p. m. con destino a Puerta de Atocha, en Madrid, y transportaba 317 pasajeros. Según la información oficial, el tren descarriló a las 7:39 p. m., cuando los tres últimos vagones se salieron de la vía e invadieron el trazado contiguo.
En ese mismo momento circulaba por la vía contraria un tren Alvia de Renfe, con destino a Huelva, que también descarriló tras el impacto. Los vagones del Iryo colisionaron contra los dos primeros coches del convoy de Renfe, que resultaron desplazados por la fuerza del choque.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el accidente como “terrible”, al confirmar el balance preliminar de víctimas mortales y heridos de gravedad.
Las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia, mientras continúan las labores de atención a los afectados y la investigación para establecer las causas exactas del siniestro.












