El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse en términos contundentes al mandatario colombiano Gustavo Petro, a quien calificó como “un alborotador” y le advirtió que “más le vale andarse con cuidado”, en una nueva escalada verbal del republicano contra el jefe de Estado colombiano.
Las declaraciones se produjeron este lunes durante un evento realizado en Mar-a-Lago, Florida, residencia privada de Trump. Allí, el mandatario estadounidense se refirió a Petro como el “nuevo líder de Colombia”, pese a que fue elegido en 2022 y se encuentra en la recta final de su mandato presidencial.
“Amo al pueblo de Colombia. Son geniales, energéticos, inteligentes, pero su nuevo líder es un alborotador, y más le vale andarse con cuidado”, expresó Trump ante los asistentes.
Durante su intervención, el presidente estadounidense volvió a insistir en que en Colombia operan fábricas de cocaína destinadas al mercado norteamericano, reiterando un señalamiento que ya había hecho en ocasiones anteriores.
“Que cierren esas fábricas de cocaína. Tienen al menos tres grandes fábricas de cocaína, mejor que las cierren rápido”, afirmó el mandatario republicano.
Las declaraciones se suman a otros pronunciamientos previos de Trump, quien en el pasado ha llegado a señalar a Petro como un “líder del narcotráfico”, acusándolo de fomentar la producción de cocaína en Colombia.
El discurso del presidente estadounidense se dio en el marco de un acto oficial en el que anunció la construcción de nuevos buques de guerra para la Armada de Estados Unidos, una nueva clase de navíos que llevará el nombre de “Clase Trump”.
Este anuncio se produjo una semana después de que Trump ordenara la confiscación de petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, como parte de una estrategia para presionar a la llamada “flota fantasma” y golpear la industria petrolera venezolana.
Desde el pasado 10 de diciembre, Estados Unidos ha detenido dos petroleros vinculados al transporte de crudo venezolano, en el marco de un despliegue militar en el Caribe bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico, una maniobra que busca aumentar la presión internacional contra el presidente Nicolás Maduro, según ha sostenido la Casa Blanca.












